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Revisando las Presuposiciones en PNL por Paco Sánchez

Primera parte: presentación del tema

 

El tema de las presuposiciones en PNL forma parte, habitualmente, de la propedéutica del estudio de la PNL.

 

En mi opinión, sin embargo, no acaba de estar claro cuál es el sentido del tema, por más que estemos acostumbrados a ello, o quizá precisamente porque estamos acostumbrados.

 

a)    ¿Se trata de “axiomas”, en el sentido, por ejemplo, de los famosos cinco axiomas de Euclides previos al estudio de la geometría?

 

  1. Dados dos puntos se puede trazar una recta que los une.
  2. Cualquier segmento puede prolongarse de manera continua en cualquiera de sus dos sentidos.
  3. Se puede trazar una circunferencia con centro en cualquier punto y de cualquier radio.
  4. Todos los ángulos rectos son iguales.
  5. Si una recta, al cortar a otras dos, forma ángulos internos menores a dos ángulos rectos, esas dos rectas prolongadas indefinidamente se cortan del lado en el que están los ángulos menores que dos rectos (actualmente, este axioma se enuncia de diferente manera: “por un punto exterior a una recta, se puede trazar una recta paralela, y solamente una”).

 

La respuesta es: NO. Y ello por dos motivos:

  • Primero: los axiomas sobre los que se desarrolla cualquier sistema teórico son, por definición, indemostrables dentro del mismo sistema.
  • Segundo: todos los enunciados correspondientes al desarrollo del sistema teórico (teoremas) se basan, de modo secuencial, en los axiomas sobre los que se constituye el sistema.

 

Por ejemplo, si variamos el enunciado del quinto axioma, tendremos, o bien el desarrollo de la geometría del espacio curvo (de Riemann, en el que, por cierto, se basa la teoría de la relatividad de Einstein), o bien el desarrollo de la geometría del espacio abierto (de Lobachevsky).

 

b)    Si no se trata, pues, de axiomas, en el sentido que tienen para las ciencias exactas, ¿se trataría, quizá, de un sistema de creencias propio de una fe, a modo de “credo” religioso? Estaremos de acuerdo en que tampoco, a menos que consideremos la PNL como una suerte de religión.

 

c)    ¿Entonces…?

 

Tanto los axiomas geométricos como los credos religiosos no dejan de ser convenciones. De la comunidad científica, de la comunidad religiosa, o de quien sea. Quizá no sea necesario ir más allá. Las convenciones son, por definición, convenciones. Y responden a una sencilla propuesta, muy común en cualquier cultura:

 

Así es, si así os parece”.

 

Tal como dice el título de la popular obra de teatro de Luigi Pirandello.

 

De modo que lo que daría sentido a las presuposiciones de la PNL no sería otra cosa que su utilidad o su funcionalidad, tanto en sentido epistemológico como metodológico, a modo de “bases” de trabajo.

 

Esto es lo que se me ocurre decir en una primera aproximación. Lo que ocurre es que, en mi opinión, en una segunda lectura, el asunto es más sutil, o más complicado.

 

Para el posterior análisis, he empezado por recoger el material existente en la literatura al uso. He renunciado a compilar todos los enunciados que figuran en las diversas propuestas de formación existentes, por estar, varias de ellas, fuera de mi alcance. Así que he optado por atenerme a la literatura publicada, por estar más fácilmente al alcance de todos. En concreto, he seleccionado:

  • Allan F. Santos y Enric Lladó: El libro grande de la PNL. Barcelona, Ed. Rigden Institut Gestalt. (L1)
  • Carles Porcel: Qué es la PNL. Barcelona, RBA Libros. (L2).
  • Thies Stahl: Introducción a la Programación Neurolingüística. Barcelona, Ed. Paidós. (L3).
  • Salvador A. Carrión: Curso de Practitioner en Programación Neurolingüística. Madrid, Mandala Ediciones. (L4).
  • Joseph O’Connor y John Seymour: Introducción a la PNL. Barcelona, Ed. Urano. (L5).

 

Veamos lo que dicen cada uno de ellos.

 

(L1) Allan F. Santos y Enric Lladó: El libro grande de la PNL. Barcelona, Ed. Rigden Institut Gestalt. Páginas 18-21.

 

Cada persona tiene su “mapa” de la realidad.

El mapa no es el territorio.

No es la realidad la que nos limita sino nuestros mapas de la misma.

En un sistema el elemento más flexible y con más alternativas es el que domina el sistema.

No existen fracasos, sino sólo resultados de los que es posible aprender.

Si lo que hacemos no funciona, hagamos algo distinto.

No es lo mismo conducta que identidad.

Las personas funcionamos de la mejor manera posible, con una intención positiva y adaptativa.

Las personas tenemos disponibles todos los recursos que necesitamos.

 

(L2) Carles Porcel: Qué es la PNL. Barcelona, RBA Libros. Páginas 23-29.

 

El mapa no es el territorio.

Parte de nuestros mapas son inconscientes.

Cada persona construye y mantiene sus pensamientos y emociones.

Toda conducta es siempre útil en algún contexto.

Un error no es un fracaso, es únicamente una indicación para hacer algo distinto.

Toda persona cuenta con los recursos necesarios para conseguir los cambios que desea.

Si alguien puede desarrollar determinada habilidad o actitud, cualquiera puede hacerlo.

Cualquier conducta tiene siempre una intención positiva.

No sobrevive el más fuerte, sino el que dispone de más opciones.

 

(L3) Thies Stahl: Introducción a la Programación Neurolingüística. Barcelona, Ed. Paidós. Páginas 17-21

 

El mapa no es el territorio.

Cuerpo y mente forman parte de un mismo sistema cibernético e influyen el uno sobre el otro.

El significado de la comunicación es la reacción que obtienes.

Sólo se puede hablar de “resistencia” en el caso del terapeuta y no en el del paciente.

No hay errores ni descuidos, sólo feed-back (retroalimentación).

Es importante tener un repertorio de conductas posibles porque, dentro de un sistema, el elemento controlador será aquel que disponga de mayor flexibilidad.

Las personas funcionan perfectamente. Nadie está “fuera de servicio”, ni tiene ningún “defecto” ni está “estropeado”.

Las personas escogen siempre la mejor opción que pueden y con la correspondiente información disponible en cada momento.

Detrás de cada conducta hay una intención positiva.

Todas las conductas son útiles. Siempre hay al menos un contexto en que la conducta es útil.

Si una persona puede hacer algo determinado, en principio, todas las personas podrán hacerlo.

Las personas disponen de todos los recursos necesarios (capacidades interiores y hacia el exterior) para conseguir la transformación deseada.

En tanto que comunicador profesional, es mi obligación y responsabilidad procurar que mi interlocutor se encuentre (física y mentalmente) en el estado adecuado para que también pueda hacer lo que yo pretendo que haga.

 

(L4) Salvador A. Carrión: Curso de Practitioner en Programación Neurolingüística. Madrid, Mandala Ediciones. Habla específicamente de presuposiciones en las páginas 15.27.

 

El mapa no es el territorio.

Vida y mente son sistemas en proceso continuo de transformación.

No hay un sustituto para los canales sensoriales abiertos y limpios.

El resultado de la comunicación es la respuesta que obtenemos, independientemente de nuestra intención.

La resistencia es una respuesta provocada por la inflexibilidad del comunicador.

Las personas tienen todos los recursos necesarios para realizar los cambios deseados (dentro de sus posibilidades físicas y su grado de conocimiento y modelo del mundo de que dispongan).

Toda conducta –todo comportamiento- (en algún nivel) tiene una intención positiva (o alguna vez la tuvo).

El individuo con más alternativas tiene control (equivalente a una ley cibernética: en un sistema, el elemento con mayor flexibilidad ejerce el control sobre la situación).

No hay errores en la comunicación, sólo resultados.

Los individuos tienen varios niveles de comunicación: consciente, inconsciente y otros niveles más profundos.

Todas las distinciones que somos capaces de realizar los seres humanos en relación con nuestro mundo interno y/o externo y nuestro comportamiento, se pueden representar de manera adecuada a través de nuestros sistemas perceptuales: visual (vista), auditivo (oído), cinestésico (sensaciones corporales) y gustativo/olfatorio (gusto y olfato). A este conjunto lo denominamos sistema representacional.

El esfuerzo positivo de una persona se mantiene constante mientras el valor y la adecuación de la conducta interna y/o externa sean cuestionados.

Contacto (rapport) es el encuentro con un individuo y con su modelo del mundo.

 

He dicho antes que en las páginas 15-27 el autor habla específicamente de presuposiciones porque seguidamente, en las páginas 29-36, habla de “reglas de la mente”, que no dejan de ser más presuposiciones. Lo que ocurre es que su enunciado dista bastante de los demás enunciados aquí recogidos. Así que he preferido dejarlos aparte y no tomarlos en consideración para no complicar más el presente análisis.

 

(L5) Joseph O’Connor y John Seymour: Introducción a la PNL. Barcelona, Ed. Urano. Páginas 31-34. Estos autores no hablan de presuposiciones sino de “mapas y filtros”. Definen tales filtros como “marcos de conducta”. Enuncian los siguientes:

 

Orientación hacia objetivos más que hacia problemas.

Preguntarse “¿cómo?” más que “por qué?”

Interacción (feedback) frente a fracaso (failure).

Considerar posibilidades más que necesidades.

Actitud de curiosidad y fascinación más que hacer suposiciones.

 

Si lo miramos detenidamente, se trata aquí, no tanto de presuposiciones, en el sentido en que lo venimos usando habitualmente, cuanto de orientaciones de enfoque más bien metodológico. Únicamente la tercera de ellas (interacción frente a fracaso) está enunciada de manera similar a las de otros autores, por lo que considero que está ya suficientemente recogida y, en consecuencia, no la incluiré en la sinopsis que presento a continuación. Recogeré las otras, eso sí, en la nueva propuesta que formularé al final.

 

Podemos apreciar que tan notables son las coincidencias como las diferencias. Veamos, pues, el siguiente “mapa” comparativo.

 

  L1 L2 L3 L4
         
1 Cada persona tiene su “mapa” de la realidad.      
2 El mapa no es el territorio. El mapa no es el territorio. El mapa no es el territorio. El mapa no es el territorio.
3 No es la realidad la que nos  limita sino nuestros mapas de la misma.      
4   Parte de nuestros mapas son inconscientes.    
5   Cada persona construye y mantiene sus pensamientos y emociones.    
6 En un sistema el elemento más flexible y con más alternativas es el que domina el sistema. No sobrevive el más fuerte, sino el que dispone de más opciones. Es importante tener un repertorio de conductas posibles porque, dentro de un sistema, el elemento controlador será aquel que disponga de mayor flexibilidad. El individuo con más alternativas tiene control (equivalente a una ley cibernética: en un sistema, el elemento con mayor flexibilidad ejerce el control sobre la situación).
7 No existen fracasos, sino sólo resultados de los que es posible aprender. Un error no es un fracaso, es únicamente una indicación para hacer algo distinto. No hay errores ni descuidos, sólo feed-back (retroalimentación). No hay errores en la comunicación, sólo resultados.
8     El significado de la comunicación es la reacción que obtienes. El resultado de la comunicación es la respuesta que obtenemos, independientemente de nuestra intención.
9 Las personas funcionamos de la mejor manera posible, con una intención positiva y adaptativa. Cualquier conducta tiene siempre una intención positiva. Detrás de cada conducta hay una intención positiva. Toda conducta –todo comportamiento- (en algún nivel) tiene una intención positiva (o alguna vez la tuvo).
10   Toda conducta es siempre útil en algún contexto. Todas las conductas son útiles. Siempre hay al menos un contexto en que la conducta es útil.  
11     Las personas escogen siempre la mejor opción que pueden y con la correspondiente información disponible en cada momento.  
12     Las personas funcionan perfectamente. Nadie está “fuera de servicio”, ni tiene ningún “defecto” ni está “estropeado”.  
13 Las personas tenemos disponibles todos los recursos que necesitamos. Toda persona cuenta con los recursos necesarios para conseguir los cambios que desea. Las personas disponen de todos los recursos necesarios (capacidades interiores y hacia el exterior) para conseguir la transformación deseada. Las personas tienen todos los recursos necesarios para realizar los cambios deseados (dentro de sus posibilidades físicas y su grado de conocimiento y modelo del mundo de que dispongan).
14   Si alguien puede desarrollar determinada habilidad o actitud, cualquiera puede hacerlo. Si una persona puede hacer algo determinado, en principio, todas las personas podrán hacerlo.  
15     Sólo se puede hablar de “resistencia” en el caso del terapeuta y no en el del paciente. La resistencia es una respuesta provocada por la inflexibilidad del comunicador.
16 No es lo mismo conducta que identidad.      
17 Si lo que hacemos no funciona, hagamos algo distinto.      
18     En tanto que comunicador profesional, es mi obligación y responsabilidad procurar que mi interlocutor se encuentre (física y mentalmente) en el estado adecuado para que también pueda hacer lo que yo pretendo que haga.  
19     Cuerpo y mente forman parte de un mismo sistema cibernético e influyen el uno sobre el otro.  
20       Vida y mente son sistemas en proceso continuo de transformación.
21       No hay un sustituto para los canales sensoriales abiertos y limpios.
22       Todas las distinciones que somos capaces de realizar los seres humanos en relación con nuestro mundo interno y/o externo y nuestro comportamiento, se pueden representar de manera adecuada a través de nuestros sistemas perceptuales: visual (vista), auditivo (oído), cinestésico (sensaciones corporales) y gustativo/olfatorio (gusto y olfato). A este conjunto lo denominamos sistema representacional.
23       Los individuos tienen varios niveles de comunicación: consciente, inconsciente y otros niveles más profundos.
24       Contacto (rapport) es el encuentro con un individuo y con su modelo del mundo.
25       El esfuerzo positivo de una persona se mantiene constante mientras el valor y la adecuación de la conducta interna y/o externa sean cuestionados.

 

En una primera observación podemos apreciar, como dije antes, que tan notables son las coincidencias como las diferencias. De acuerdo con la P1, (cada persona tiene su “mapa” de la realidad), podríamos decir también que:

 

Cada profesional de la PNL tiene su propio mapa de presuposiciones de la PNL”.

 

 

Segunda parte: presuposiciones y metamodelo

 

En una segunda observación podemos apreciar también que buena parte de las presuposiciones que hemos recogido  no resisten el análisis del metamodelo. En efecto, la mayoría de ellas, por no decir todas, responden al patrón de “ejecución perdida”, “performativo perdido” o “juicio”, y/o contienen abundantes cuantificadores universales, explícitos o implícitos (por ejemplo: “las personas” = “todas las personas”). Incluyen, asimismo, abundantes nominalizaciones.

 

Prosigamos con nuestro análisis.

 

 

P2: “El mapa no es el territorio”.

 

Desafiemos: ¿cómo lo sabes? y ¿eso quién lo dice?

 

Pues, como todos sabemos, lo dice Korzybski, tal como lo recogen los propios Bandler y Grinder en su primer libro.

 

Lo que ocurre es que, a mi modo de ver, en esta afirmación no se trata de una presuposición, sino de una obviedad. No he conocido a nadie que confunda el mapa con el territorio. Si hay alguien así, no he tenido el gusto.

 

Ahora bien: la declaración de Korzybski pretende tener un valor, no literal, sino metafórico: “mapa” = “representación” y “territorio” = “realidad”. De hecho, lo que suele ocurrir con más frecuencia es que a veces confundimos nuestra representación de la realidad con la realidad misma. De forma que un enunciado más “profundo” podría tomar la siguiente forma:

 

Con frecuencia confundimos, unas personas más que otras, nuestra idea de la realidad con la realidad misma, o pretendemos, unas personas más que otras, que nuestra idea de la realidad es la más acertada o completa. Lo cual no siempre es así, ni tiene por qué ser así y, desde luego, no es evidente que tenga que serlo”.

 

Lo cual nos remite, desde luego, a Korzybski, y también al constructivismo. En un sentido más amplio, creo que en el desarrollo actual de la PNL asumimos, de hecho, todos los postulados (¿presuposiciones?) del constructivismo, y está bien que sea así, por cuanto invita a considerar como nos construimos nuestra representación de la realidad[1], y cómo podemos construirnos representaciones más abiertas y menos “limitantes”.

 

Otros postulados o presuposiciones en la misma línea son:

 

P3: No es la realidad la que nos  limita sino nuestros mapas de la misma.

 

P5: Cada persona construye y mantiene sus pensamientos y emociones.

 

Porque de lo que se trata aquí es de flexibilizar y ampliar mapas. ¿O no?

 

Llegados este punto se me ocurre proponer: ¿Por qué no declarar que en el desarrollo de la PNL estamos asumiendo todas las propuestas y los descubrimientos del constructivismo? Y ello por motivos prácticos y funcionales: se trata de propuestas y descubrimientos sugestivos y, sobre todo, útiles. Llamémoslas presuposiciones, si queremos. Y luego, a gusto del docente, podremos especificar las que nos parezcan más útiles y/o convenientes.

 

 

P4 y P23: existencia del inconsciente.

 

Tenemos algunos enunciados explícitos a este respecto. Por ejemplo:

 

P4: Parte de nuestros mapas son inconscientes (L2).

 

P23: Los individuos tienen varios niveles de comunicación: consciente, inconsciente y otros niveles más profundos (L4).

 

Algunas corrientes en psicología postulan la existencia del inconsciente, mientras que otras lo niegan. Pero, además, “inconsciente” es un término  polisémico y, por consiguiente, de significado ambiguo. En algunos casos, por ejemplo, se llama “inconsciente” a aquellos aspectos de nuestra experiencia a los cuales no prestamos atención “consciente”.  Si se la prestamos, deja de ser “inconsciente”.

 

Me pregunto; ¿qué necesidad tenemos de postular este “inconsciente”, o de presuponer su existencia, a los efectos prácticos de nuestro trabajo con PNL?

 

 

P6: dicho de diferentes maneras, lo que se recoge en estos enunciados es un postulado básico de la cibernética, o de la teoría general de sistemas, ciencias a las cuales se hace referencia explícita en L1, L3 y L4.

 

Otros postulados o presuposiciones en la misma línea son:

 

P19: Cuerpo y mente forman parte de un mismo sistema cibernético e influyen el uno sobre el otro.

 

P20: Vida y mente son sistemas en proceso continuo de transformación.

 

De manera semejante a la reflexión que hice sobre el anterior punto P2, se me ocurre proponer: ¿Por qué no declarar que en el desarrollo de la PNL estamos asumiendo todas las propuestas y los descubrimientos de la teoría general de sistemas y de los enfoques sistémicos?[2] Y luego, como en el caso anterior, podemos especificar las que nos parezcan más útiles y/o convenientes.

 

Aunque, como veremos más adelante, este asunto no es tan claro, y se presta a ciertas contradicciones[3].

 

 

P7 y P8: en estos enunciados aparecen dos niveles. Uno, más general, en el que se hace referencia a “errores” y “fracasos”, y otro, más específico, que se refiere concretamente a la comunicación.

 

“Fracaso” es, para empezar, una nominalización. No está claro, pues, a qué tipo de proceso hace referencia. Además, parece implicar (“connotar”) una especie de juicio que, a su vez, no se sabe de dónde sale. Por lo tanto, en mi opinión, una afirmación del tipo “no existen los fracasos” o la contraria, “los fracasos existen”, es una afirmación carente de sentido. Propongo, y me parece más sencillo, desafiar este tipo de nominalizaciones cuando aparezcan en la práctica de la PNL, y constituyan una dificultad para el aprendizaje o el progreso. De lo contrario, tendríamos que plantearnos incluir un sinnúmero de presuposiciones respecto al uso de gran cantidad de nominalizaciones que implican (“connotan”) creencias limitantes.

 

En relación con la comunicación se formulan algunos enunciados que incluyen el feedback como un elemento básico de la comunicación. Desafiemos: ¿cómo lo sabes? y ¿eso quién lo dice?

 

Pues lo dice (entre otros) la escuela del MRI de Palo Alto[4].

 

De nuevo se me ocurre proponer: ¿Por qué no declarar que en el desarrollo de la PNL estamos asumiendo las propuestas y aportaciones que sobre la comunicación formula el MRI, muy próximas y perfectamente acordes con el enfoque sistémico (del cual, por cierto, el MRI es uno de sus promotores)? Y luego, como en los casos anteriores, podemos especificar que nos parezcan más útiles y/o convenientes.

 

 

P9, P10 y P11: Intención positiva de las conductas y pertinencia de las mismas al menos en un determinado contexto.

 

Este conjunto de afirmaciones se corresponde con la idea que del comportamiento humano tiene la psicología “científica”, de acuerdo con el enfoque “cognitivo-conductual” más ortodoxo, para el que cualquier comportamiento humano, incluso el que aparenta ser más “patológico” tiene, al menos en su origen, un sentido adaptativo. Se trata de un enfoque sugestivo, útil y funcional, aparte de que la psicología “científica” pretende demostrar que esto es así siempre. Creo que vale la pena tomarlo en consideración.

 

 

P12: Las personas funcionan perfectamente. Nadie está “fuera de servicio”, ni tiene ningún “defecto” ni está “estropeado”.

 

Aunque esta afirmación parece un corolario natural de las tres anteriores (P9, P10 y P11), no soporta el desafío del metamodelo: “las personas” (= todas las personas), “funcionan perfectamente”, “nadie”, “fuera de servicio”, “ningún defecto”… A menos que queramos atribuir a esta afirmación un valor de sugestión hipnótica.

 

 

P13: Estos enunciados incluyen varios cuantificadores universales: “toda persona, “todas las personas” y “todos los recursos”. ¿Seguro que es así? ¿No hemos encontrado alguna vez alguna persona a la cual le haya faltado algún recurso?

 

Me limito a dudar de que este tipo de afirmaciones sean evidentes en su extensión. Me he encontrado, eso sí, con personas que ignoran algunos de sus recursos, o no hacen uso adecuado o eficaz de los mismos. Pero también me he encontrado con personas que sobrevaloran sus recursos, o creen tener más de los que realmente tienen. En lenguaje cotidiano: encontramos personas que se infravaloran y personas que se sobrevaloran. En ambos casos poseen un mapa inadecuado de sí mismos.

 

Reconozco, eso sí, que esta “presuposición” puede tener un efecto hipnótico, en el sentido de favorecer y/o impulsar la búsqueda de recursos, sirviéndose, para ello, de la metodología de la PNL. Nada que objetar en este sentido.

 

 

P14: universalidad del uso de recursos. A mi modo de ver, este tipo de enunciados constituyen un corolario de los anteriores. Si todos tenemos los recursos necesarios, se concluye, lógicamente, que, si alguien puede hacer algo determinado, cualquier otra persona podrá hacerlo también.

 

Si alguien puede desarrollar determinada habilidad o actitud, cualquiera puede hacerlo (L2).

 

Si una persona puede hacer algo determinado, en principio, todas las personas podrán hacerlo L3).

 

Hago la misma reflexión que en el caso de P13. También aquí aparecen cuantificadores universales. Desde luego, no conozco ninguna evidencia de afirmaciones como éstas. Más bien al contrario. Por ejemplo, aunque una persona sea capaz de aprender, a una edad avanzada, un idioma extranjero, difícilmente lo hablará con tanta soltura y facilidad como quien aprendió el mismo idioma cuando era niño. Y así podríamos ver otros ejemplos

 

Como decía el clásico aforismo latino: “memoria minuitur nisi eam exerceas”[5].

 

Aunque también reconozco el valor de sugestión hipnótica que una afirmación como ésta puede tener para quien quiera aprender. Nada que objetar.

 

 

P15: la “resistencia” y su sentido.

 

Nuevamente: una nominalización. El término es do origen psicoanalítico y no siempre significa lo mismo en las diferentes escuelas, desde el Psicoanálisis de Freud hasta la Bioenergética de Lowen. Además, en el caso de L3, hace expresa referencia a la relación entre “terapeuta” y “paciente”, En el caso de L4 el contexto es más amplio, pero… es similar.

 

Me pregunto: ¿qué necesidad tenemos de hacer referencia al término “resistencia”?. Propongo, como en el caso del “fracaso”, limitarnos, sencillamente, a desafiar este tipo de nominalizaciones cuando aparezcan en la práctica y constituyan una dificultad para el aprendizaje o el progreso.

 

 

P16: No es lo mismo conducta que identidad.

 

¿Presuposición? Más bien obviedad. Evidentemente, no es lo mismo “yo soy” que “yo hago”. Por más que algunas personas cifran su identidad en lo que hacen (por ejemplo, ciertos profesionales).

 

 

P17: Si lo que hacemos no funciona, hagamos algo distinto.

 

Un consejo, o sugerencia, de gran utilidad. Me apunto.

 

 

P18: En tanto que comunicador profesional, es mi obligación y responsabilidad procurar que mi interlocutor se encuentre (física y mentalmente) en el estado adecuado para que también pueda hacer lo que yo pretendo que haga.

 

Operador modal. Los subrayados son míos. Sin comentarios. Sobre la nominalización “estado” hablaré más adelante.

 

 

P21 y P22: el valor de los sentidos y de los sistemas representacionales.

 

Para empezar, diré que estoy de acuerdo. Lo que me pregunto es qué sentido tiene incluir en las presuposiciones de la PNL este tipo de afirmaciones y no otras.

 

La PNL se suele definir, generalmente, como el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva (y de sus aplicaciones). En este sentido la PNL ha construido su propio mapa de la estructura de la experiencia subjetiva, que podríamos representar de la siguiente manera:

 

Realidad è experiencia de la realidad è representación sensorial de la realidad è representación lingüística profunda (o sea, próxima a la experiencia sensorial) è (transformaciones: eliminaciones, generalizaciones y distorsiones) è representación lingüística superficial.

 

Este mapa conlleva un conjunto de presuposiciones nada gratuitas. Se basan en los conocimientos de la neurología, en las propuestas de Korzybski (semántica general) y de Chomsky (gramática generativa transformacional), así como de otras aportaciones debidas, principalmente, a Bateson.

 

Podemos declarar este tipo de presuposiciones al principio, todas juntas, a modo de presentación general, o irlas presentando poco a poco, a medida que sea necesario tomarlas en consideración. O también no presentarlas como tales presuposiciones, no sería necesario hacerlo. Lo que no acabo de entender es el sentido, dentro de este contexto, de presentar explícitamente como presuposiciones algunos de los aspectos que estamos considerando y no otros, o el conjunto de ellos.

 

 

P24: Contacto (rapport) es el encuentro con un individuo y con su modelo del mundo.

 

Como definición, no está mal.

 

 

P25: El esfuerzo positivo de una persona se mantiene constante mientras el valor y la adecuación de la conducta interna y/o externa sean cuestionados.

 

¿Se trata de una nueva formulación de la primera ley de la termodinámica? (Perdón por la ironía).

 

 

Tercera parte: otras presuposiciones, más o menos declaradas

 

Me voy a referir aquí a otras presuposiciones que, aunque no he visto formuladas como tales, se hallan implícitas en cierto número de prácticas de la PNL.

 

a)    Existencia de “entidades” a las que llamamos “estados”: estado actual, estado deseado, estado de recursos, etc.

 

No he encontrado casi ninguna presuposición que se refiera explícitamente a los “estados”[6]. Y mucho hemos he encontrado definición alguna de esa suerte de entidad a la que llamamos “estado”. Se presupone, además, no sólo que cualquier “estado” es accesible, sino que cualquier estado es algo que se puede mantener, o que se mantiene por sí sólo, de forma poco menos que automática o estable.

 

El término “estado” es, como sabemos, una nominalización que, por lo tanto, considera un proceso como un evento. No deja de sorprenderme el uso relativamente abundante que, en lo que conozco de la enseñanza y de la práctica de la PNL, se hace del término “estado”, y el relativamente menor uso que se hace del término “proceso”.

 

Además, como en el caso de cualquier término inespecífico (y una nominalización, por definición, lo es), su uso puede tener, suele tener, un valor de sugestión hipnótica. Y me temo que, en este caso, sus efectos pueden ser, en algunos casos, indeseables. Induce a creer, por ejemplo y, como ya he dicho, que un estado es algo que se mantiene de manera estable, en una suerte de equilibrio inamovible. Pero los verdaderos equilibrios no tienen este carácter inamovible, sino que se constituyen por una alternancia de desequilibrios parciales que se compensan entre sí de forma dinámica. Pero este aspecto del “proceso” o, mejor dicho, del proceder (¿quién procede? ¿qué procede? ¿cómo procede?), lo encuentro un poco desatendido, oscurecido por el significado, no aclarado, del término “estado”.

 

b)    Los procesos psicológicos siguen el modelo causa-efecto.

 

Esta presuposición, que yo no he encontrado formulada como tal o, al menos, no la he sabido encontrar, se halla implícita en muchos de los trabajos que se hacen con la línea del tiempo. También en otros trabajos destinados, por ejemplo, a la modificación de síntomas. La presuposición es que, encontrada y corregida la causa, se modifica el efecto o, al menos, buena parte del mismo.

 

Claro es que el modelo causa-efecto explica diferentes fenómenos. No olvidemos, sin embargo, que también es un patrón de distorsión, según el metamodelo. Pero lo más importante, a mi modo de ver, es que contradice la visión sistémica, a la que me he referido anteriormente. De hecho, el modelo causa-efecto es denunciado como falacia por autores como Joseph O’Connor y Ian McDerrmott[7]

 

¿A qué se debe, a qué puede deberse, esta discordancia?

 

En mi modesta opinión, la dimensión “neuro” de la PNL ha quedado un poco desfasada, anclada, por así decir, en concepciones de la neurología que hoy día van quedando antiguas y están resultando bastante superadas. Las neurociencias han experimentado un avance espectacular[8], en tiempos relativamente recientes, a diferencia de lo que venía ocurriendo, durante décadas, desde los orígenes de la PNL. Hoy día se tiene de la neurología una visión sistémica, en línea con lo que proponen autores como Antonio Damasio[9].

 

En resumen: a pesar de las referencias a los presupuestos sistémicos, tal como señalé con anterioridad, se mantiene, en muchos casos, esta visión algo desfasada del modelo causa-efecto. Creo que nos encontramos ante este reto: el de actualizar nuestras presuposiciones, no declaradas, basadas en el modelo lineal, para incorporar la nueva visión sistémica de la neurología.

 

c)    Cualquier estrategia de excelencia es detectable y reproducible (exportable).

 

Se trata aquí de una presuposición implícita, no sólo en gran número de prácticas de la PNL, sino en su propio método de enseñanza. Sirven aquí, en mi opinión, las mismas reflexiones que apunté a propósito de P13 y P14, y constituiría un nuevo corolario de las mismas. Está por ver si esto es así en todos los casos.

 

d)    La PNL recoge todos / los principales / los mejores modelos posibles, tomados de las más diversas fuentes.

 

¿Acaso ni es ésta una presuposición principal? ¿Podríamos, Incluso, decir: una creencia principal? ¿Estamos seguros que la PNL sirve para todo y para todos? Sólo pongo aquí algunas preguntas para la reflexión.

 

 

Cuarta parte: nueva formulación de las presuposiciones

 

Cuarta parte, y última.

 

a)    Presuposiciones básicas o generales.

 

“Cada profesional de la PNL tiene su propio mapa de presuposiciones de la PNL”.

 

“Con frecuencia confundimos, unas personas más que otras, nuestra idea de la realidad con la realidad misma, o pretendemos, unas personas más que otras, que nuestra idea de la realidad es la más acertada o completa. Lo cual no siempre es así, ni tiene por qué ser así y, desde luego, no es evidente que tenga que serlo”.

 

“En el desarrollo de la PNL se pretende ayudar a ampliar y flexibilizar ‘mapas’. Así que, por motivos prácticos y funcionales, asumimos diversos descubrimientos, aportaciones y propuestas del enfoque constructivista” [10].

 

“De manera similar a lo señalado en el punto anterior, en el desarrollo de la PNL asumimos también diversos descubrimientos, aportaciones y propuestas de la teoría general de sistemas y de los diversos enfoques sistémicos, así como del modelo de comunicación propuesto y desarrollado por el MRI”.[11]

 

“Toda conducta humana tiene o, al menos, ha tenido en su origen, una finalidad adaptativa (o funcional) y es o, al menos, ha sido en su origen, útil en algún contexto”.

 

b)    Presuposiciones con valor de sugestión hipnótica

 

“Todas las personas disponen de los recursos (capacidades) necesarios para conseguir lo que desean”.

 

“Si alguien puede desarrollar determinada capacidad, cualquier otro puede hacerlo”.

 

c)    Propuestas principales de la PNL

 

“De lo que se trata en PNL, en primer lugar, es de aprender a reconocer  los propios mapas (o sea, representaciones de la realidad[12]), para flexibilizarlos y ampliarlos, ya que muchas de nuestras limitaciones provienen de que nuestra representación de la realidad es limitada o poco útil”.

 

“No basta con lo anterior. Por eso en PNL se trata también de aprender / adquirir / desarrollar recursos (conocimientos, habilidades, estrategias, etc.). La PNL provee de métodos y técnicas apropiadas para ello”.

 

d)    Presuposiciones con valor de orientación metodológica

 

“Es más útil orientarse hacia objetivos que hacia problemas”.

 

“Es más útil preguntarse “¿cómo?” que preguntarse “por qué?”

 

“Tomar una actitud de curiosidad y fascinación es más útil de tratar de adivinar o hacer suposiciones”.

 

e)    Presuposiciones por aclarar

 

¿Qué diablos es un “estado”?

 

¿Dónde tiene más sentido aplicar el modelo lineal causa-efecto y dónde tiene más sentido aplicar el modelo circular (= con feedback) sistémico?

 

 



[1] Ver, por ejemplo, el libro de NEIMEYER, R.A.: “Psicoterapia constructivista”. Ed. Desclée de Brouwer. Páginas 37 a 49. También puede verse WATZLAWICK, P.: “El sinsentido del sentido o el sentido del sinsentido”. Ed Herder. (Especialmente páginas 73 a 84).

[2] Ver, por ejemplo, el libro de O’CONNOR, J. y MCDERMOTT, I: “Introducción al pensamiento sistémico”, Ed. Urano. Páginas 27 a 190.

[3] Ver, más adelante, en el epígrafe Otras presuposiciones, más o menos declaradas, el apartado b.

[4] BATESON, BIRDWHISTEL, GOFFMAN, HALL, JACKSON, SCHEFLEN, WATZLAWICK; “La nueva comunicación”. Ed. Kairós. Páginas 27 a 106.

[5] “La memoria disminuye a no ser que la ejercites” (Cicerón). En mi opinión no se trata aquí de un juicio, sino de una afirmación constatable. Porque como dice otro aforismo, en este caso gallego: “gato viejo no aprende gracias nuevas” (anónimo).

[6] Una excepción la encontramos, por ejemplo, en el enunciado P18, en L3.

[7] O’CONNOR, J. y MCDERMOTT, I: O.C. Páginas 109 a 122.

[8]Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad”. De la Zarzuela “La verbena de la Paloma”.

[9] Ver, por ejemplo, el libro de DAMASIO, A.: “El error de Descartes”. Barcelona. Ed. Destino “Para resumir, pues, el cerebro es un super-sistema de sistemas”. (Pág. 68). Y también: “Desde un punto de vista práctico: la solución… no vendrá de considerar sólo los factores sociales e ignorar las sustancias bioquímicas correlacionadas, ni vendrá de culpar únicamente a una sustancia neuroquímica correlacionada. Será necesario considerar a la vez los factores sociales y neuroquímicos, en la medida adecuada”. (Pág. 126). El subrayado es del autor.

 

[10] Cada profesional de la PNL puede incluir o especificar aquí las presuposiciones que prefiera o que estime útiles o convenientes.

[11] También en este caso cada profesional de la PNL puede incluir o especificar aquí las presuposiciones que prefiera o que estime útiles o convenientes.

[12] Oportunamente, se puede hacer una referencia a los niveles neurológicos de R. Dilts, ya que las limitaciones del mapa con frecuencia se dan en varios de los niveles, y no en uno sólo de ellos.

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