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Percepción y PNL por Margarita Witt

PERCEPCIÓN Y PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA
MARGARITA WITT
I
INTRODUCCIÓN
“…pensé que nuestras percepciones eran iguales, pero que Argos las combinaba de otra manera y construía con ella otros objetos; pensé que acaso no había objetos para él, sino un vertiginoso y continuo juego de impresiones brevísimas. Pensé en un mundo sin memoria, sin tiempo; consideré la posibilidad de un lenguaje que ignorara los sustantivos; un lenguaje de verbos impersonales o de indeclinables epítetos. Así fueron muriendo los días y con los días los años, pero algo parecido a la felicidad ocurrió una mañana. Llovió con lentitud poderosa.”
El inmortal. EL ALEPH. JORGE LUIS BORGES
La exploración de los canales sensoriales así como el entrenamiento de la percepción interior y exterior se han utilizado en diferentes periodos de la evolución de la humanidad. Tanto las prácticas espirituales tradicionales de Oriente como las nuevas prácticas formativas occidentales incluyen el cultivo de percibir como una de las actividades fundamentales de la educación mental, del conocimiento, la evolución de la observación y la conciencia, el contacto con el cuerpo o el logro del equilibrio personal. Nuestra especie sapiens sapiens debe, en definitiva, sus avances tecnológicos a ese espíritu de observación y de análisis que, desde la percepción, posibilitó un conocimiento del entorno, el proceso de adaptación biológico-cultural y las transformaciones del mismo, a través de recursos y habilidades conseguidos por el constante cambio y modelación de los “mapas perceptivos” por medio del ensayo y error y de la experiencia acumulada.
Si entendemos la PNL como el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva del ser humano, la educación y capacitación de la percepción es la práctica vertebral de la PNL. La percepción constituye un aprendizaje continuo que nos relaciona con el entorno y nos facilita la posibilidad de elaborar estrategias para fluir, modificar, adaptar o desarrollarnos como seres vivientes. La percepción nos permite acceder a nuestro mundo intrapsíquico a través de diferentes estados de conciencia. (alfa u otros) conectando con sentimientos y emociones, así como con diferentes niveles de energía (electroquímica, psíquica o espiritual). Es la función que inicia el proceso de intercambio sistémico y enlaza con todas las otras funciones cognitivas (lenguaje o memoria) y emocionales.
Este trabajo que ahora presento es una síntesis que intenta realizar una recopilación de experiencias de percepción, desde la perspectiva multidisciplinar, en la línea de “profundizar, ampliar y sumar” alternativas y técnicas que siempre alentó, desde sus inicios, a la Programación Neurolingüística.Se trata de articular, en el camino de la conciencia compartida el desarrollo de trabajos experimentales cuyo hilo conductor es el “acto de percibir”. Para ello, resumiré en esta entrega algunos apuntes recogidos de prácticas de observación, experimentación, investigación, (talleres y dinámica de grupos) y de estudios de la tradición oriental, de las neurociencias actuales, así como de la PNL, que puedan ayudar a ser una guía para el trabajo práctico. En cualquier caso, quiero advertir que este estudio se halla “en curso” y que estas páginas son un breve resumen de lo que he realizado hasta ahora.

PERCEPCIÓN Y COGNICIÓN.
“Las neuronas presentan argumentos al cerebro basadas en las características específicas que detecta en el mundo exterior. Argumentos con los que el cerebro construye su hipótesis de la percepción” Colin Blakemore . Mechanics of de Mind
La programación filogenética de la especie establece los límites y los recursos de la percepción y la programación. ¿Pueden establecerse nuevos constructos a través del cambio de percepción tanto del pasado como del presente? La respuesta sería sí pues lo genético es la base de una combinatoria de singularidades que producen una nueva singularidad y en ella descansa la posibilidad del cambio basado en modelar nuevas habilidades, creencias o comportamientos, o sea, en nuevos aprendizajes y nuevas percepciones. El cerebro está en constante movimiento. Del mismo modo lo están su estructura y función, “sus mapas”. El concepto de Korzybski de que el mapa no es el territorio y representa al cartógrafo, que la PNL recoge como una de sus presuposiciones básicas, también lo es de las neurociencias actuales.(1)
Según Edelman la construcción de los mapas perceptivos y sus señales de retorno es la base de la formación de conceptos y estos, los ejes de las creencias. Rita Levi Montalcini sintetiza muy bien la relación entre mapas sensoriales y el acto de percibir al afirmar que la percepción, al igual que la experiencia no es una simple acumulación de datos sensoriales o de impresiones, sino que es activa, pues se construye y reconstruye constantemente por el organismo en su búsqueda de homeostasis tanto con el medio como con el equilibrio interno. Así, cada percepción es un acto creativo resultado de la interconexión entre el cerebro y la mente, los circuitos de retorno, el comportamientos, los mapas percepctivos y la conciencia. El funcionamiento de los circuitos neuronales permiten una señal continua entre las “memorias” y las observaciones globales en curso, que clasifican las percepciones en el momento que se producen. Las señales de retorno tienen lugar entre dos o más mapas que resultan de un intercambio constante entre la percepción y lo construido; los mapas no sólo se conectan entre sí, sino que el out put construye y reconstruye otros mapas cada vez más elevados y sofisticados, tales como las ideas elaboradas o el pensamiento abstracto:
“El cervell realitza mapes dels mateixos mapes, és a dir, classifica la seva propia activitat”.(2)
Percibir así es una manera de cartografiar que nos permite nuevas configuraciones neurológicas. Nuevos mapas, nexos y circuitos se producen y reproducen constantemente en nuestro cerebro posibilitando su flexibilidad. Así el acto de percibir es lo que permite que seamos cartógrafos todos los días.
” Nada es percibido pasivamente. Percibir necesita de un proceso de aprendizaje a lo largo del tiempo que es lo mismo que decir un constante modelado bioquímico, anatómico y fisiológico de nuestro cerebro. Nada, en nuestro mundo, es perceptible a menos que nuestro cerebro realice un constante aprendizaje”(3)
Por ello nuevas percepciones y aprendizajes producen conocimientos, saberes y recursos que se archivan en nuestra memoria y en constante reconstrucción y modelaje es posible la transformación y el cambio para el logro de la excelencia personal o de nuevos estados de conciencia. La más elemental forma de percepción, la visión de una manzana o de una naranja, saber y reconocer que es una fruta y categorizarla en el mundo de los alimentos, valorarla como buena o mala requiere también de este aprendizaje largo y especializado durante el cual nuestro cerebro es cincelado en constante interrelación con el entorno. Constituye un proceso activo de modelación y remodelación. Con la evolución de la sociedad y del conocimiento acumulado se desarrollan nuevas formas de observación y toda experiencia se organiza según las categorías de nuestro pensamiento y éste según nuestras experiencias. Es una retroalimentación constante entre nuestros sistemas y subsistemas somáticos, emocionales y mentales.
“La acción de percibir si los pensamientos particulares son relevantes o adecuados, o no lo son, requiere la actuación de una energía que no es mecánica, una energía a la que llamamos inteligencia”.(4)
La información que nuestro cerebro recibe de los canales sensoriales está escrita en los códigos genéticos forjados a su vez por el medio ambiente. Genes y aprendizaje forman el circuito constante de interpretación de la realidad. Nuestros programas neurológicos podemos cambiarlos, reemplazarlos o enriquecerlos con un trabajo directo sobre la percepción, tanto la que llamamos “interna” como la “externa”.¿Qué conocemos de esos códigos que dirigen nuestra energía? ¿Qué, cómo y para qué percibimos? ¿Somos conscientes? ¿Cómo se articulan nuestras creencias y valores con nuestra práctica de percibir? El conocimiento y aprendizaje compartidos o la realidad compartida (de clase, organización y categorización) va desde los objetos hasta los hechos, desde lo concreto hasta los abstracto, desde lo interno hasta lo externo. Intervienen niveles genéticos, psíquicos, habilidades, creencias, valores, motivaciones conscientes y subconscientes, nuestra biografía y aprendizajes, el juicio, la cuestión del gusto, la ética sobre la relación de uno mismo con los hechos y el mundo, sobre todo en relación al placer, la felicidad, el dolor o el sufrimiento. El campo de esta exploración que no es otro que el de la experiencia humana es abonado por la PNL, por las tradiciones espirituales y también por las neurociencias actuales. (5)
Los valores que actúan como ideas-fuerza ejercen una gran preponderancia en la dirección de nuestra energía vital, en las metas que nos proponemos o en la congruencia de diferentes aspectos de nuestra vida. También en nuestra percepción de los hechos, de las cosas y de nuestra identidad. Parecen confluir en una constante interrelación entre “yo y los otros”. Se hallan en el contexto social e histórico formando parte de nuestras vidas particulares. Como seres sensibles formamos parte del tiempo “histórico” y del espacio cultural al que pertenecemos, con el que convivimos o del que somos originarios.
“De vez en cuando le damos la vuelta a ese imaginario “reloj de arena”. En el siglo XIX, en el que dominaba la física clásica, tendíamos a considerar que la arena caía casi directamente desde el reino exterior al interior, desde un mundo objetivamente real hasta nuestras mentes, que se limitaban a registrar pasivamente lo que recibían. En el siglo XX, el concepto de fenómenos dependientes del observador, propio de la física cuántica, ha desplazado nuestra atención a los distintos modos en los que nuestras observaciones influyen sobre la forma en que percibimos la naturaleza.” (6)
El proceso de conocimiento y experiencias compartidas amplían nuestras configuraciones y pueden llegar a reforzar aquellos valores interiores positivos que son básicos en la vida y convivencia humana. La conciencia del propio valor establece un vínculo fundamental que propicia el respeto por las diferencias de perspectivas y el papel activo en los cambios personales y sociales. A través del trabajo personal con estas convicciones, de la adopción de posiciones perceptivas diferentes y de re-aprendizajes podemos cambiar nuestra forma de percibir y percibirnos para “reparar” nuestra biografía y facilitar la relación con nuestro presente, el entorno y las demás personas.

SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN
“La percepción del mar, el ebrio y oscuro sentimiento que depara siempre ese deambular ultraterreno…” Yukio Mishima (7)
¿Qué define nuestra percepción y cómo influye en nuestra sensación? ¿percepción y sensación son lo mismo o dimensiones sensoriales o sensibles diferentes? La actividad electroquímica de nuestros sistemas y subsistemas nerviosos es constante en nuestras funciones cognitivas conscientes e inconscientes. Se producen en nuestro cuerpo tensiones, movimientos o relajación muscular. En esta interacción existe un proceso mecánico y orgánico. (8) Sensación y percepción se interrelacionan en la actividad y en la acción. Por ello, es más apropiado describir este proceso como de senso-percepción. Es la sensación la que impulsa con la atención a la percepción y mientras lo hacemos de forma “neutra” la sensación habla, nos dice, nos murmura al oído, mientras nuestros sentidos descodifican y vuelven a codificar para ubicar la “cosa” en su concepto. La sensación inunda los hechos y transforma nuestro estado, relacionando “la cosa” en muchos ámbitos o circuitos neuronales, sobre todo en el lenguaje o en diálogo interior. Nuestras creencias definen en gran medida estos datos que forman parte de nuestras representaciones. En la relación entre nuestras percepciones y sensaciones parecen hallarse todos los motivos corporales y emocionales de nuestras valoraciones y juicios, que provocan lo que se percibe y que determinan la misma percepción. Es la sensación la que impulsa y motiva la atención hacia lo que se percibe y mientras percibimos, nuestras creencias inundan de significado a lo que percibimos y sentimos a la vez y se relacionan en todos y cada uno de los ámbitos neuronales.
Percepción, sensación y creencias actúan al unísono en una actividad mental multifactorial y plurifenoménica. Si las definimos con palabras diferentes es sólo para describir procesos muy sutiles que adoptan múltiples dimensiones y que pueden ayudarnos a explorar en esta dirección. Los cinco sentidos “orgánicos” dan lugar a la percepción en tanto actividad. Constituyen el inicio del camino que, al unificarse, junto a los sentidos del “alma” (memoria, cognición y voluntad) producen una confluencia entre percepción y sensación. En cada instante parece ocurrir esto como en cada instante nuestras moléculas desarrollan actividades químicas de las cuales no somos conscientes. Sin embargo, la conciencia de la percepción, con sus matices y niveles, parece ser, desde tiempos antiguos y desde distintas tradiciones, el eje por el cual transitan muchas rutas de la disciplina mental humana. En el acto de percibir concurren nuestros sistemas: corporales u orgánicos; emocionales o psíquicos; cognitivos o racionales; espirituales o mentales. La percepción, desde cada uno de estos niveles “sistémicos” o relacionales, está ligada a nuestra memoria, que enlaza en cada “acto de percepción” con nuestros cinco sentidos. Los canales sensoriales no son pasivos, no registran los datos o estímulos como una tabla rasa que acumula información. Lazlo afirma que al percibir se genera información al mismo tiempo que se archiva lo que se percibe según lo que se genera. Alentados por la memoria forman y conforman lo que registran y lo que no registran en un proceso. En cada cosa o hecho que percibimos, estamos junto al objeto de percepción en ese instante, en el presente, en un intercambio continuo de energía.
La motivación prepara, desde una perspectiva interna, al “sistema”, proporcionando el fluido necesario para integrar la información, jerarquizarla y archivarla en términos de qué se capta y cómo se capta. Esto implica .seleccionar y atender o viceversa. En este texto no detallaremos los avances recientes de los grandes neurobiólogos actuales tanto en el campo visual, auditivo, olfativo o táctil. La relación de los bastones de la retina o el caracol del oído en términos mecánicos y orgánicos, desde la perspectiva de las partículas subatómicas que componen nuestras funciones, no es tema de interés para las técnicas terapéuticas o pedagógicas. Sin embargo, para quienes nos dedicamos a facilitar el soporte de ciertas funciones cognitivas y emocionales o a la reparación o reconstrucción de realidades internas, no está de más considerar algunos mecanismos para pulimentar mejor nuestras intervenciones. Por ejemplo, cómo los fenómenos se manifiestan en términos de comunicación entre sistemas, en términos de percepción y respuestas para provocar la actividad-acción de emisión y recepción como estado continuo de un proceso.
Francisco Varela y colaboradores, así como Damasio dicen al respecto que tradicionalmente los receptores sensoriales se toman como el inicio del funcionamiento del cerebro (áreas de proyección), de modo que la percepción se describe en términos de feed-forward o de jerarquía del sistema de abajo-arriba, es decir, de los más elementales sistemas de procesamiento a los más altos y complejos como son las áreas de consolidación y asociación (secundaria y terciaria). Sin embargo, una forma alternativa de tomar como inicio (el funcionamiento del cerebro) se encuentra en su actividad endógena, que proveen los estados de preparación, expectación, tono emocional y atención (entre otras), los cuales están necesariamente activos al mismo tiempo que se produce la entrada de información sensorial (Ver anexo sobre Áreas y sistemas cerebrales).
“Esta actividad endógena se centra en la actividad de los lóbulos frontales en relación con el sistema límbico o en las redes neuronales de las cortezas temporales y de asociación, aun cuando lejos de los receptores sensoriales. Existen evidencias tanto psicofísicas como fisiológicas de que su actividad participa incluso en las etapas más tempranas de la percepción sensorial.” (9)
La sensación (actividad muscular-posición del cuerpo-gestos) integra, en su respuesta, todos los sentidos y la percepción corporal en nuestra mente. La dicotomía producida en nuestras sociedades occidentales hacen sentir el mundo y sus hechos “sin cuerpo”; la actividad intelectual y muchas relaciones con la espiritualidad disocian el cuerpo de la mente. Este divorcio es uno de los problemas más acuciantes en el desarrollo de las enfermedades y sus consecuencias. En trabajos de evolución se ha llegado a la conclusión de que fue:
“con los primates superiores el cerebro acumuló neuronas y circuitos más allá de lo puramente sensorial o motor; creando así un mundo interno que lo ha ido alejando de la percepción del propio cuerpo, llevándonos a la falsa percepción de un “yo” al que se ha “añadido un cuerpo” que está ahí y que de alguna manera es ajeno y se pone enfermo o nos molesta con su dolores.” (10)

INTELIGENCIA SOMÁTICAY NIVELES NEUROLÓGICOS
Cuando aprendemos a relajar el cuerpo, la respiración y la mente, el cuerpo cobra salud, la mente se hace clara, y nuestra conciencia se equilibra. Tarthang Tulku.

El sistema posee una inteligencia autorreguladora que procura la homeostasis energética tanto a nivel fisiológico, neurológico o psíquico. La palabra yo ligada a la inteligencia lógica nos separa y aísla de las inteligencias somática y emocional al igual que un jinete no está compenetrado con su caballo en el galope. Para que haya unidad en el movimiento entre uno y otro es necesaria una actividad concertada en el que el jinete no sólo esté encima de su caballo y sea el “monitor” de su fuerza y energía sino que sea a partir de éste y con éste un sistema caballo- jinete. A través del entrenamiento de la percepción se puede lograr el equilibrio singular de nuestras inteligencias somática, emocional y cognitiva, pues nuestra mente se nutre de nuestras percepciones igual que nuestro cuerpo absorbe la comida.
Los niveles neurológicos de nuestra relación con el entorno y las conductas son la base del funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Éste es un presupuesto de la PNL. En este sentido toda actividad-acción humana implica conductas en un ambiente. Desde una epistemología de la motivación, la conducta sería el conjunto de actos significantes. Aquí entramos en un primer presupuesto dicotómico: ¿conductas reflejas como meras adaptaciones al entorno pues no existiría ningún proyecto o elección y en ese sentido serían “aconductuales”; y las conductas con sentido, es decir, con un proyecto? Carlos Castilla del Pino en su Introducción a la psiquiatría. intenta una superación de esta falsa dicotomía, siempre desde la perspectiva de la disfunción o de diferentes patologías. Describe la relación entre homeostasis orgánica y psicológica planteando que el organismo establecería una diferencia categorial entre lo automático y lo significante. En la relación sujeto-entorno habría una homeostasis orgánica –reestablecimiento del equilibrio interno- compuesta por actos monádicos y una acción sobre el entorno, en donde el estímulo, situación y acción estarían interrelacionadas, y serían los actos diádicos.
¿Qué nos dicen las neurociencias cognitivas? Siguiendo a Damasio, resumiré brevemente tres ejemplos de selección de estrategias en diferentes niveles:
a.- Azúcar-hipotálamo: las representaciones disposicionales registran y avisan, disponen de una estrategia = mecanismo de hambre. El proceso no implica conocimiento, conciencia, razonamiento ni inferencia. Son señales que provocan reacciones. Reflejos condicionados o memoria implícita. En este apartado están los hábitos o las conductas automáticas. Es el campo de la inteligencia somática.
b.- Apartarse bruscamente de un objeto que cae: Requiere: acción rápida y la elección de una opción: esquivar el objeto. Nuestro sistema no utiliza memoria explícita ni razonamiento. Sin embargo existe un aprendizaje que en algún momento fue conciente y que nos enseñó a esquivar o detener algo que cae y que nos va a hacer daño. En nuestro sistema interviene lo que llamamos memoria implícita, funcional procedural o acto reflejo. No hay deliberación El estímulo provoca la asociación de la respuesta más ventajosa. Niveles neurológicos de entorno-conducta-habilidad asociados a la Inteligencia somática y emocional.
c.- Elegir-decidir-proyectar objetivos: Cuestiones relacionadas con la Persona y su entorno/ cuestiones relacionadas con la conciencia de una situación y sus resultados. Situación de muchos estímulos, muchas variables, muchas opciones = gran complejidad. Todos lo niveles neurológicos-campo mental (intelectual y emocional) e inteligencia somática. (Ver Nota 9 y Anexo sobre áreas-sistemas cerebrales)
El sistema nervioso que nos conecta con el entorno, el de la vida de relación, tiene sus mediadores químicos, procurados por el sistema endocrino a través de la producción de hormonas y la actividad del metabolismo celular. Constituyen los precursores químicos de la actividad neuronal de naturaleza físico-eléctrica y química. Desde esta perspectiva, la neurofisiología (los estados, gestos, movimientos, anclajes, recogidos y sistematizados por la PNL) y su base neuroanatómica, es la que alberga como estructura los cambios eléctricos, bioquímicos y metabólicos que constituyen la base funcional orgánica de la conducta, o sea, la naturaleza de los procesos que posibilitan la actividad del organismo. Por ello, hay que destacar que tanto desde esta perspectiva, como desde la sistémica, las neurociencias, ciencias cognitivas y desde la PNL, la conducta no puede interpretarse ni explicarse, ya que ésta es de naturaleza relacional y constituye “el predicado del sujeto” y como tal le da sentido a nuestra experiencia. Ese sentido es sin duda el que podrá guiar nuestro estado –de conciencia, de excelencia, de equilibrio, de alineación, de meditación o como quiera denominarse- que puede encontrar su propio eje interior manteniendo la congruencia de nuestros sistemas y el cambio de aprendizajes en aquellos núcleos en donde falla el equilibrio.
La hipótesis del marcador somático en la relación sentimiento-cuerpo puede sernos muy útil para nuestro trabajo experimental. Este marcador es una especie de aviso que fuerza la atención sobre el resultado negativo al que puede conducir un estímulo o una acción determinada. Es una señal de alarma automática. Nos lleva a rechazar inmediatamente esas opciones con lo que hará que elijamos otras alternativas. El marcador somático aumenta la precisión y eficacia del proceso de decisión. Es una señal que nos protege de pérdidas futuras. Sensaciones generadas a partir de emociones secundarias. Estas emociones y sentimientos han sido conectados, mediante aprendizajes, a resultados futuros predecibles bajo determinados supuestos. Habría así un marcador somático negativo que nos da la voz de alarma y un marcador somático positivo que incentiva o motiva a la actividad-acción. No aparecen en la conciencia de forma manifiesta sino encubierta y utilizan un “bucle” neurológico que funciona “como si”. Es un dispositivo de predisposición. Ayudan a la deliberación de resaltar opciones -positivas o negativas, peligrosas o favorables- y codifican automáticamente los hábitos haciendo que funcionen como memoria procedural. Intervienen directamente en la evaluación de supuestos futuros para dirigir la acción y están asociados con la voluntad. Conectar con estos “como si” es favorable a los cambios de configuraciones y re-aprendizajes. El entrenamiento perceptivo de conexión con estos campos nos permite ser más hábiles en formatos como el SCORE/línea del tiempo de PNL.
Con los reptiles compartimos nuestro cerebelo; con los mamíferos nuestro subcórtex. La PNL es una excelente recapitulación que nos permite recuperar la focalización de la atención hacia esas sabidurías a través de la disciplina de la percepción. Según algunos neurólogos, estas inteligencias, que regulan nuestra biología y nuestros impulsos y conductas reactivas, serían la planta baja, nuestro soma; las funciones cognitivas o mentales (conciencia), el primer piso; en el medio estaría nuestra psique o alma, el entresuelo. No se trata de que una está encima de la otra sino que todas en una actividad concertada, que consiste en que no se puede ir al primer piso sin pasar por la planta baja y el entresuelo. Paul Maclean, neurocientífico norteamericano divide el cerebro en tres sistemas: en la base se encuentra el “complejo reptílico”, responsable de la agresión, la territorialidad y el ritual; por encima se encuentra el sistema límbico, sede de las emociones, los instintos sexuales y el sentido del olfato, y encima de todo se encuentra el neocórtex, el más reciente producto de la evolución humana, generador del lenguaje y de la geometría “la madre de la invención y el padre del pensamiento abstracto” Nuestra experiencia en el campo de la percepción sistémica nos permite aspirar a lograr una coherencia entre estos tres niveles, sabiendo ser observadores, exploradores y epistemólogos del propio entrenamiento y aprendizaje. Se pueden educar nuestros canales sensoriales en trabajos de exploración en lo que se define como gama baja, gama media y gama alta. Los hábitos nocivos, las respuestas orgánicas, fóbicas o de pánico, como las alergias y otros mecanismos de confusión de nuestro sistema inmunológico, así como el mal uso del “marcador somático” en nuestras relaciones emocionales y nuestros estados mentales, aconsejan trabajos de reencuadre (así trabajan también los budistas tibetanos para superar la cólera, el odio y otros comportamientos-sentimientos negativos), en donde resulta muy apropiado poner el énfasis en nuestras percepciones y representaciones.
PERCEPCIÓN SISTÉMICA. Signos y símbolos.
“Para el que posee percepción, un simple signo es suficiente. Para el que no está atento, mil explicaciones no le bastan.” Haji Bektas
En el momento que la senso-percepción deja “huella” o se transforma en Memoria sensorial, ya intervienen otras áreas cognitivas que interpretan el fenómeno dándole “referencia”. Desde el punto de vista orgánico hay un eco que vincula al cuerpo con el cerebro haciendo que ciertos impulsos electroquímicos generen una información capaz de retroalimentar el aprendizaje neuronal. Los canales sensoriales son sistemas representacionales en tanto las percepciones se entretejen con las creencias que, en cada dimensión neuronal, se constituyen en eje de relación entre soma, emoción y mente y en las raíces de la experiencia subjetiva humana.
En efecto, partimos de una realidad orgánica común, la de ser “animales simbólicos” capaces de representar en “cuerpo y alma” nuestros estados de conciencia. Los símbolos y las metáforas constituyen nuestras herramientas y nos proporcionan los lenguajes para comprendernos y comprender lo que nos rodea. Como afirma Rainer Guski, los sistemas receptores son algo más que los órganos sensoriales, ya que percibir es un proceso activo en el que se representa, reconstruye y recodifica la información, tanto interior como exterior, transformando la energía física en electroquímica, en donde participan las redes nerviosas del movimiento y de la planificación, haciendo que nuestros ojos y sentidos se dirijan y seleccionen determinados hechos y cosas del mundo exterior (estímulos positivos y negativos) y del interior (músculos y sensaciones), uniendo consciente con inconsciente, formas y contenidos, significantes y significados ubicados en una posición espacial y en una dirección temporal. O sea, en el camino de ida y vuelta al cerebro hay una continua elaboración de los receptores y emisores en un proceso continuo de evaluación, selección, ordenación, integración y representación de la información. Ésta se realiza en muchos niveles de los diferentes sistemas. Las neuronas o “mariposas del alma” disponen o se inhiben; quien percibe es el selbst. En definitiva “El mundo es realidad en tanto se percibe; la vida es realidad en tanto se siente”. (11)
Sentidos, representaciones, canales, referencias, y todos los nombres que podamos insertar o describir nos dan cuenta de un proceso que es sincrónico y sistémico. Al mismo tiempo que generamos (representaciones, estados, referencias) incorporamos información (estímulos, ondas, “realidades”). En el apartado anterior ya indagamos sobre esto. ¿Percibir para superar el dualismo? ¿Ejercitar lo relacional? Tendemos a categorizar, cosa que está muy bien para movernos por el mundo. Las percepciones son diferenciadas, basadas en el análisis que separa y recorta para agrupar y sistematizar nuestro conocimiento lógico. En nuestro trabajo terapéutico o formativo tratamos de crear un espacio alejado de la lógica. La lógica nos es útil para trabajar sobre los objetivos. No nos es útil para incorporar recursos o mapas perceptivos que nos amplíen nuestra “mirada” y nos permita ver aquello que está unido al lenguaje metafórico, a la paradoja, como los koan del budismo Zen. La superación del dualismo en que se manifiesta la realidad es una búsqueda que se da en todas las tradiciones orientales. La indiferenciación, así como el trascender el “telón engañoso de las palabras” en percibir, captar el “en sí”, darse cuenta, conseguir transformar la percepción distorsionada o negativa en una percepción amplia y positiva, constituyen un entrenamiento mental común en muchas de las tradiciones espirituales así como en aspectos de la programación neurolingüística.
Percibimos, conocemos, representamos, conceptualizamos. El concepto es la clase que enmarca lo que percibimos (vemos, oímos, sentimos olores, sabores, sensaciones) ¿Es la clase o lo que percibimos lo primero en manifestarse? ¿Lo sabemos? Ya que las clases no son, en sí, objetos tangibles, sino que se trata de conceptos y por tanto de constructos de nuestras mentes, la asignación de un objeto a una determinada clase es algo aprendido o bien es producto de una elección y no se trata en modo alguno de una verdad última e inmutable. La verdad, como hizo constar Saint-Exupéry, no es aquello que descubrimos, sino lo que creamos. Un cubo de madera, de color rojo puede ser considerado como miembro de la clase de todos los objetos rojos, de los cubos, de la madera, o de juguetes infantiles. Nuestra experiencia del mundo se basa en la categorización de los objetos de nuestra percepción en clases. Son constructos mentales basados en propiedades físicas, significación y valor de lo que percibimos. Los valores y creencias enmarcan las representaciones, el significado de lo que se percibe, trabajen nuestras áreas corticales en proyecciones, codificaciones o asociaciones.
Cada uno somos los cartógrafos de nuestros mapas dice Korsinbski o sea entre nuestra ilusión y la realidad simbolizamos los objetos, los hacemos significativos. El juego entre la ilusión y la realidad se desarrolla a lo largo de la experiencia vital de los seres de nuestra especie, forma parte de lo “sensible” y despierta tanto en el desarrollo filogenético como ontogenético de los individuos la capacidad de crear, pensar e imaginar los objetos, o sea, darles un sentido, ubicarlos en una clase. Percibir es simbolizar. Ese espacio que hemos denominado percepto es una relación y la paradoja es que dichas imágenes no son ni subjetivas ni objetivas y lo son, son y no son reales, son y no son ilusorias. Desde el estudio de la experiencia propuesta por la PNL con el énfasis en la percepción, podemos construir como espacios potenciales del percepto. “Tales fenómenos engendran así un área intermedia de experiencia, un espacio potencial, ni real, ni alucinatorio sino hipotético, que existe (puede no existir) entre el adentro y el afuera y donde se sitúan aquellos objetos que no pertenecen ni a uno ni a otro” (12)

PERCEPCIÓN: RELACIÓN Y UNIDAD
“Se entra en la noche como el hilo en la aguja…siendo hilo y aguja se entra en la noche como en sí mismo.” Edmond Jabés. El libro de las preguntas. Siruela. 1990.
La clase define lo que “vemos” a través de nuestros sentidos y en esa definición, aunque sea implícita, siempre está presente una metáfora, producto de lo que sentimos alguna vez que percibimos y que nos ha dejado una huella que impregna las sensaciones, algo que define el futuro del percibir, que nos predispone a sentir en el inconsciente un tropismo acerca de eso que estamos percibiendo. Es el cómo lo clasificamos en nuestro mapa estructural de la percepción. El percepto se halla en la frontera entre nuestro mapa y la realidad; cuando se transforma en puente, el estímulo y el observador se unifican. Cuanto más conscientes seamos y atención prestemos a ese percepto que está en la frontera, mayor indiferenciación y conciencia de unidad tendremos. Esa unidad está en el percepto. No es la cosa que percibimos, es la acción de percibir. La acción es el instante, el aquí y ahora. El verbo siempre indica movimiento, mutación, acción, sintaxis, hechos…En el punto de percepción (el límite de Ibn al ‘Arabi) se es capaz de percibir lo que percibe el otro, puedes comunicarte en su registro, como frontera que unifica y se constituye en puente entre dentro y fuera; quietud y movimiento; breve y eterno; sujeto y objeto. La clave está en el amor –afirma el budismo o el pensamiento sufi- , la sensación de plenitud de cada instante en que el que ve es al mismo tiempo lo que es visto. Sutil energía de la sensibilidad en la que el amor en ese instante no tiene rechazo, no hay fricción, enfrentamiento, oposición sino aceptación; es tal en su naturaleza que alcanza el punto de unidad. “El que sabe es lo que es sabido y el que conoce lo que es conocido y el que comprende lo que es comprendido. Es evidente sin exterioridad y oculto sin interioridad.” (13) A partir de la experiencia de trabajar con cada uno de los sentidos e integrarlos en una sensación de unidad ( conciencia de la percepción) podemos acercarnos a nivel experimental del “punto neutro del valor” o lo que técnicamente definimos como percepción sistémica. Trasciende e incluye las creencias: son esos valores y convicciones que favorecen y potencian el bienestar personal y colectivo.
Este punto de conciencia es posible. Agudizando nuestros sentidos, nuestra capacidad de percibir e incluir en dicha percepción nuestras sensaciones, sin que éstas nos condicionen totalmente a través de nuestro ego, en el percepto. En este punto nuestro ego se indiferencia, se diluye. Ervin Laszlo lo plantea como la percepción del campo psi a través de una dinámica interactiva unificada según la cual:
“la relación entre el cerebro humano y el campo psi no es sino un caso particular de la relación que, más generalmente, se establece entre los sistemas de materia-energía y el vacío cuántico” (14) ).
El punto de identificación entre la percepción y el mapa perceptivo está en la conciencia, si ésta traspasa los “limites” de identidad, el despertar se produce como una desidentificación progresiva. Ken Wilber, Roger Walsh y Frences Vaughan, lo plantean desde el modelo evolutivo de la conciencia, como un proceso que, desde la identidad va superando “dichas identidades” para entrar en el concepto budista de la “nada” (percatación o percepción pura).(15)

II

PERCEPCIÓN SISTÉMICA Y NEUROLINGÜÍSTICA
Diseño, metodología y formato
ESTADOS DE CONCIENCIA.
“La idea de un área intermedia de experiencia, potencial más que real, libre de las coherciones lógicas que pautan la así llamada realidad, trata de abrir puertas hacia la exploración consciente de ese lugar donde se inventa lo que se encuentra y a la inversa” Nelly Schnaith
HIPÓTESIS GENERAL: El proceso neurobiológico de la conciencia (Edelman y Tononi 1998) es un proceso (conjunto de interacciones cambiantes y no una estructura); de integración y unidad (instante único y singular); privacidad (percepción individual e intransferible); coherencia; proceso diferenciado; flexibilidad; etc. El reconocimiento de mi selbst es un acto de la conciencia: se actualiza todos los días entre nuestra identidad y el entorno. (Constituyen todas las percepciones que recibo de mí misma en el marco de mis percepciones anteriores)
a.-
Percepción interior. Relación mapa – percepto interior. Canales sensoriales. Actividad sin acción.
Niveles: Exploración intrapsíquica-campo emocional. Autoconocimiento. Unidad de sensación y percepción. Identidad – valores – creencias –misión.
Técnicas de entrenamiento: Relajación. Respiración. Atención. (focalización) Técnicas tradicionales de meditación. PNL/Sistémica. (visualización-agudeza sensorial)
Estado de conciencia: Silencio interior. Calma y concentración.
Estado perceptivo: Estado de excelencia. Primer estado de conciencia del ser.
b.-
Relación percepción – cognición. Estímulo perceptivo. Actividad – acción. Percepción exterior.
Niveles: Entorno – comportamiento – habilidades. Primer eslabón de creencias e identidad: ideas fuerza. Memoria biográfica y semántica, voluntad y cognición.
Técnicas pedagógicas: Terapias cognitivas. Constructos. PNL. Mnemotecnias. Comunicación (verbal y no verbal). Chunking. Sistémica. Reestructuración.
Estado de conciencia: Estar en el mundo. Principios éticos. Valoraciones. Representación-interpretación.
Estado perceptivo: Conciencia de observador: estado temporal y espacial. Línea del tiempo ( conciencia biográfica /integración del ego); posición (puntos de vista, lugares, roles). Relatividad de ambas variables de nuestra cognición témporo-espacial.
c.-
Relación de Unidad. Punto de percepción entre sujeto y objeto. Precepto. De los diferentes niveles y puntos de vista. Posiciones.
Nivel: Percepción sistémica/ trascendental. Espiritual.
Técnicas: Meditación. PNL. Psicología transpersonal. Enseñanzas de tradiciones: sufismo, taoismo, zen, budismo, etc.
Estado de conciencia: Punto de percepción “neutro”. No hay oposición. Excelencia. Dimensiones extra-espaciales.
Estado perceptivo: Indiferenciación. Trascendencia de la conciencia de ser a ser en la conciencia. Percepción del “círculo del amor”.

Algunas aplicaciones en grupos, educación o talleres de Percepción.
Según la Guemará: “…cada brizna de hierba tiene un ángel que le dice: CRECE. Por lo visto, el mismo ángel también manda a la brizna de hierba marchitarse o ser devorada por un buey.” Isaac Bashevis Singer. Amor y Exilio.

Presupuestos pedagógicos y Encuadre.
Proceso de aprendizaje en experiencia Neurolingüística: Investigar la experiencia humana / proceso de vida. La educación entendida como “sacar la luz que hay dentro de cada miembro del grupo” (Alan Santos).
Importancia del facilitador o transmisor: Abrir el camino a la experiencia individual y compartida. Abanico multidisciplinar de ingredientes y alternativas. Importancia de dinámica y humor.
Pedagogía de los objetivos: Lo que se quiere conseguir (grupal e individual). Objetivos generales y específicos. Integrarlos. P.O.P.S.
Interés por aprender: Salir del confort. Indagar en las estructuras internas. Poner atención sobre la experiencia. Percepción interna y externa: relación.
Responsabilidad de cada miembro del grupo en el proceso de aprendizaje. Involucrarse.
Cohesionar y apadrinar el aprendizaje realizando una tarea de dinámica de grupo (compartir y unificar experiencias) y contención individual (seguimiento y roles individuales). “Ampliación de nuestra ontología” (A.S.)

“Tomó los hechos tal como le venían y los alojó tranquilamente en el trastero de su mente, diciéndose, -vale, está bien, ya pensaré en ello más tarde-; y así sucesivamente, de forma que la parte frontal, vigilante, de su cerebro, estuviera lo bastante desocupada para permitirle controlar la situación.” Richard Yates. Vía revolucionaria. Emecé Editores. 2003
Percepción y Atención
¿Cómo organizar la percepción? Focalizar la atención. Ejercicios de exploración en Percepción interna y externa. Pasos y entrenamiento. Revivir, recordar, reconstruir. Autoorganización. Homeostasis.
Capacidad de percibir dimensiones, estructuras, funciones, lo que se repite (lenguaje-movimientos). Detectar patrones de conducta. Organizar la información de lo percibido. Inventario. Aprender a usar lo que se percibe en función del objetivo que se quiere conseguir.
Analizar sin juzgar. Evitar fundamentalismos. Registrar. Organizar la percepción sin sobrecargas de conceptos, recetas o modelos. “Percibir el corazón de las cosas”.
Interconectar. Asociar. Relacionar. Interactuar. Rapport.
Describir procedimientos. (Evitar interpretación-explicación). ¿Cómo funciono y Cómo funciona el otro? ¿Cómo algo pasa? Y no ¿Cómo se adapta a un modelo preconcebido? Cuidado: mientras percibo perceptos: objetos, situaciones, recuerdos, imágenes internas, al “otro”, etc. hay una predisposición; sensaciones que se activan de una manera y no de otra en mi propia percepción. Conocimiento de esa relación a fin de ser lo más neutro posible en la exploración de la experiencia humana. Relación ontología-epistemología: La percepción es la actividad-acción humana que nos permite establecer esta relación desde el campo experimental y organizar la información de su propia experiencia.

“Sin duda, nuestros asuntos no están escritos en el aire y el agua, y en efecto parece que se refleja en los zócalos gastados, los olores y los gustos de los muebles y los cuadros(…) frente a la ventana resuena el sonido de percusión del mar; conmueve el promontorio sobre el cual se asienta la casa y transmite su ritmo al yeso y las maderas del lugar…” John Cheever. La geometría del amor . (Las casa a orillas del mar). Emecé Editores. 2002.

Objetivos y dimensiones de la Percepción
Silencio (interior)
Focalizar la atención. Agudeza sensorial: exploración de canales sensoriales.
Contenidos memorísticos. Recuerdo-reconstrucción.
Campo perceptivo: niveles neurológicos. Posiciones
Filtros: Valores y creencias. Objetivos.
Creación. Metáforas. (actividad)
Transmisión. Comunicación. (acción)
1.- SILENCIO INTERIOR
Silencio – Percepción interior – Respiración. Hipótesis: (introspección-reflexión – meditación). Contacto con el cuerpo, inconsciente, subconsciente, preconsciente o intuición. Cuerpo, emoción y sensación.
Entrenamiento y Objetivos: Centrarse en la imagen del cuerpo, en la respiración y en las sensaciones. Canales interiores. Higiene postural. Agudizar los canales sensoriales y la percepción interior para conseguir un estado de alerta en la percepción del entorno y los estímulos. Neutralizar pensamientos distractores o apremiantes dejando la mente fresca. El placer de la calma potencia el estar aquí y ahora. Presencia integral: mental y física; interior y exterior. Es el estado de excelencia básico y es necesario convertir en hábito el mantener el cuerpo relajado y la mente limpia para pasar a la atención.
2.- PERCEPCIÓN – CENTRAR LA ATENCIÓN
Agudeza sensorial. Hipótesis: Trabajar en los diferentes niveles sistemas/ modalidades, submodalidades o subsistemas. Sensaciones. Percepción descriptiva. Trabajo sobre los detalles. Proceso de construcción de una representación. Sistema guía-representacional-referencial. Configuración de submodalidades. Priming intermodal . Circuitos internos o caminos neurológicos. Percepción – atención – concentración. Memoria sensorial. Trabajamos sobre cuatro áreas cognitivas en la activación de la percepción : potencia mental/flexibilidad mental/introspección mental/coordinación mental.
Entrenamiento y Objetivos: Centrar la atención en temas de interés para conseguir el estado deseado. Observación (estímulos externos) y reflexión (hechos internos).Utilizar el vagabundeo mental para centrar la atención. El interés es la clave ya que la atención es selectiva. Dejar de lado aquello que no nos interesa y no dejar de lado aquello que nos interesa. Volver a la atención sostenida. Capacidad de observación de personas y hechos. El nerviosismo del cuerpo y el movimiento desperdigado denotan una atención dispersa. La postura física adecuada organiza la energía y posibilita volver a centrar la atención. Cuando los músculos están relajados y firmes la mente trabaja con mayor productividad y eficiencia. Cultivar el interés, la curiosidad y la ilusión por aprender. Acostumbrar a la mente a buscar el lado interesante de las cosas, de las personas o de los hechos. Descubrir aspectos nuevos y ocultos despiertan la intriga y la actividad. Buscar aspectos frescos y originales para centrar la atención. Buscar la aventura mental. Aprendizaje de nuevos hábitos o cambio de hábitos nocivos.
3.- MEMORIA
Contenidos memorísticos. Hipótesis: Recuerdo- evocación de las experiencias. Procesos de Construcción y reconstrucción. Exploración de los canales sensoriales. Modalidades y submodalidades. Relación cuerpo-emoción-sensación-cognición. . La memoria está hecha de percepciones, de entradas y salidas de información, estímulos y sensaciones tanto del mundo interno como externo. Pensamiento asociativo.
Entrenamiento y Objetivos: Imágenes recordadas reconstruidas y construidas. (MLP/MCP/MB Y MS) La visualización o reconstrucción mental a través de todos los canales sensoriales es un recurso poderosísimo para la memoria, para las estrategias, orientación espacial y temporal, para el pensamiento abstracto, para ampliar el mapa cognitivo y emocional, etc. Convertir la visualización en hábito y acostumbrarse a utilizar todos los canales sensoriales en la percepción y en la representación o imitación de objetos sensibles y pensamientos abstractos. Lograr creatividad en la vivacidad de imágenes así como el poder de controlarlas, crearlas y recrearlas, haciéndolas cada vez más precisas. La capacidad de dirigir la imaginación hace aumentar el rendimiento personal en el trabajo, artes y deportes. La actividad conciente de los canales sensoriales proporcionan aspectos positivos intelectualmente (espíritu – pensamientos), sentimentalmente (emociones – alma) y corporalmente (físico – sensaciones). Recrear con nuevos constructos el mundo interior de las imágenes mentales ayudan y favorecen el cambio de hábitos y de carácter.
4.- CAMPO PERCEPTIVO
Atención selectiva/ángulos de percepción. Hipótesis: Espacio de unidad de subjetividad y objetividad en donde se unifica la capacidad de SIMBOLIZAR. Sistemas-niveles-objetos-posición. Investigar sobre el estado interno (neurológico), manifestación fisiológica (gestos, posturas, movimientos oculares) y movimiento-acción sobre el espacio (cinestésico). Relación sujeto-objeto. Representaciones internas (interna-externa). Estructuración cognitiva. Organización de la información.
Entrenamiento y Objetivos: Exploración de nuestra experiencia subjetiva en la relación con “los hechos”; el cómo funcionamos en la creación de los objetos ilusorios y reales (relación que posibilita la acción de percibir que es a la vez simbolizar y representar) Playing and Reality. Son y no son reales / son y no son ilusorios.. Superar la escisión entre el adentro y el afuera facilita la conexión mente-cuerpo y la construcción de una identidad integradora y no yoísta. . Es interesante señalar que los objetos que percibimos no sólo están presentes sino que los seleccionamos dentro de un horizonte de datos, que nos proporcionan información a través de nuestros sentidos, tanto en la acción concreta de percibir un estímulo externo como en la acción de evocar archivos internos. Tener conciencia y explorar nuestros mapas perceptivos (cómo trabajamos en nuestra cartografía) desde posiciones perceptivas diferenciadas y procesos de experimentación interna de los objetos-personas-hechos, que se perciben y se elaboran en diferentes contextos. Abrir pistas = stalker (el que abre pistas). Crear zonas nuevas. “abrir ángulos de visión” = considerar las cosas no desde un mismo ángulo sino desde diferentes ángulos. Implementar sensaciones integrativas. Muy importante diferenciar asociado de disociado. Tipos de percepciones en ambas situaciones.
5.- FILTROS Y VALORES
Filtros-Valores y objetivos. Hipótesis: valor y percepción constituyen el eje para simbolizar-representar. Desde el valor interior, como idea fuerza o anclaje. Cómo lo que percibimos, en cada nivel neurológico, influye en la constitución de los objetos que construimos y clarificamos esa capacidad particular en cada uno de nosotros para crear una “manera de ver”.Explorar experiencia de percibir a través del estado de percepción cuyo eje es ese valor constitutivo que nos guía como convicción. Dirección de energía positiva.
Entrenamiento y Objetivos: Revisar los valores desde los diferentes niveles neurológicos a través de un trabajo de percepción posibilita explorar esos valores en sus aspectos positivos o la conclusión de que no me sirven y debo cambiarlos . Construir un resultado que se quiera obtener. Tiempo verbal presente. Filtros perceptivos en relación a objetivos y estímulos. Anclar recursos para una nueva experiencia. Estrategias: formular programas, opciones, planificación y procesamiento. Clave: formular objetivos. Líneas del tiempo. Estructuración, asociación, análisis y síntesis. Congruencia, sistematización, lógica, organización y Razonamiento. Se trabaja cada uno de estos aspectos en tanto y en cuanto voluntad en la consecución de la meta, en la disposición y en la concentración. Por ello es importante vincular este aspecto de la sistematización del trabajo con la coherencia en la decisiones y la congruencia en la elección de alternativas para conseguir el resultado deseado. Percepción de medios y fines constituyen el eslabón de engarce de la coherencia y del mantenimiento de la atención para trabajar con voluntad sostenida.

6.- CREACIÓN Y METÁFORAS
Percepción y lenguaje metafórico. Hipótesis: Programas + estados + lenguaje = pensamiento. Patrones y estrategias en: Comunicación. Lenguaje – metáforas. Expresión. Comunicación no verbal. De las sensaciones y los sentidos al lenguaje. Del simbolismo perceptivo a la metáfora.
Entrenamiento y objetivos: Investigar lenguaje descriptivo-lenguaje explicativo. Lenguaje verbal y no verbal. Exploración de la experiencia individual y grupal, singular y general. Trabajar sobre la relación de imágenes sensoriales y lenguaje metafórico. Experimentación por “detrás de las palabras”, de lo no observable (estrategias y contenidos). Desplazar el foco de atención a la experiencia y no a la palabra. ¿Qué quiere decir esto? Si el pensamiento es el resultado de los programas más el lenguaje en un estado determinado y en constante movimiento; es necesario pasar de una epistemología de causa-efecto, que enfrenta la experiencia al pensamiento, como antónimos, a considerar el pensamiento como experiencia integradora, holística. Desde este punto de vista el pensamiento implica la percepción (cuanto más aguda y sistémica mejor para el pensamiento) y, al mismo tiempo, dirige la atención, refleja y conforma un estado y se traduce y traduce un lenguaje (también corporal). También en el pensamiento hay que saber distinguir o sacar la paja del grano. Cuando es grano es creativo, experiencial, integrador y sinérgico. Cuando es paja es repetitivo, entrópico, obsesivo, fundamentalista y dicotómico.
7.- TRANSMISIÓN
Comunicación. Hipótesis: En el intercambio energético generar-percibir-comunicar están las bases de la adquisición o transmisión de nuevas habilidades. Percibiendo cada hecho es su interrelación sistémica –sin adjetivar, enjuiciar o jerarquizar- muchas veces se incorpora la perspectiva ilógica o irracional que permite y posibilita la ampliación de los mapas. Lenguaje – Expresión. Comunicación no verbal.
Entrenamiento y Objetivos: Incrementar la capacidad de articulación del lenguaje verbal y no verbal. Comunicar con claridad y significación los mensajes. Adquirir y entrenar los recursos verbales y no verbales para transmitir con agilidad pensamientos y hechos, prestando atención a la forma (cómo se transmite) así como a los contenidos de la comunicación (qué se transmite). Introducción al aprendizaje de técnicas de comunicación y estado deseado para conseguir efectividad en la misma. La percepción del comunicador y de las pautas y fluidez de la emisión en relación al contexto, destinatarios, recepción, sugestión, ámbitos, etc. Reestructurar la percepción y el discursos que tenemos programados. En este caso reestructurar significa cambiar el propio marco conceptual (emocional), en el cual se experimenta una situación, y situarla dentro de otra estructura, que aborde los hechos correspondientes a la misma situación concreta igualmente bien o incluso mejor, cambiando así por completo el sentido de los mismos. La reestructuración supone desplazar el énfasis de la pertenencia de un objeto a una clase, a la pertenencia a una nueva clase a través del lenguaje.

III

EJERCICIOS / SESIONES

MEDITACIÓN: PERCEPCIÓN INTERIOR
Inspiración: liga y retiene: estoy presente.
Espiración: libera y consuma: estoy en calma.
Luz: circula e ilumina en el movimiento retrógrado
Etapa primera: Recolección de la luz
Abrimos la percepción interior del ser a la recolección de la luz (inspiración) y cedemos a la intuición sin resistencia (espiración). Inspiro y absorbo desde el centro, retengo la respiración en mi corazón, baja hasta la simiente, preserva el centro, germina nuevamente la luz y se hace espiración.
Etapa segunda: Curso circular de la luz: Espacio de la fuerza.
La luz circula por nuestro interior. El ojo mira hacia adentro y la simiente crece hasta el corazón. La luz me vive, alcanza la semilla y vuelve a subir por el espacio de la fuerza: el corazón.
Etapa Tercera: Curso circular de la luz: Encontrar y preservar el centro
Desde el centro entre los ojos la luz irradia hacia el centro del tórax ( el corazón); de allí al abdomen (el plexo solar, el ombligo) y de allí a la simiente (el eje, la base). La luz encuentra y preserva el centro entre los ojos, el corazón y la simiente y vuelve a germinar por el centro en la contemplación de la Luz.
Etapa cuarta: Curso circular de la luz: Ritmo de la respiración
Aunar la luz del ojo (luz del sol y de la luna de afuera) con la luz del oído (luz del sol y de la luna de adentro). Una nueva presencia de todos los sentidos. Con el entendimiento del oído – la respiración- y la claridad del ojo – la luz-, una y otra vez , al ritmo de la respiración, el ojo ilumina hacia dentro y el corazón vigila lo interno.
(Inspirada en el Ta I Gin Hua Dsung Dschï – El secreto e la Flor de Oro)
TRANSMISIÓN. PERCEPCIÓN EXTERIOR
Transmisión estado interno hacia el exterior, entre los integrantes del grupo. Construir Metáfora. Percepción de cada miembro del grupo. A través de los sentidos. Comunicación a través de los canales sensoriales.

PERCEPCIÓN-VALOR
Ensayo y experimentación sobre sistemas de percepción y percepción sistémica en relación a los niveles neurológicos. Se elige un valor fundamental, guía, eje, profunda convicción que dirige nuestra energía y actúa como fuerza. En cada nivel se percibe ese valor (asociado-disociado) y se elige una palabra que describa la sensación. Hasta el nivel espiritual. Ida y vuelta. A la vuelta se recoge … Desde el espacio de experiencia hacia el horizonte de expectativas. Implica: interpretar = es deformar el signo. Imaginar = es multiplicidad de perspectivas. Trabajar con valores-percepciones permite unificar fuerza y sentido y percibir cuando el valor no está alneado y no dirige equilibradamente la energía.

Ambiente/Entorno: Optimizar en nuestra práctica las percepciones de estados asociados y disociados; externas e internas. (Dónde y cuándo).De esta manera se estimula la capacidad de discernir e integrar la información , lo que facilita que el inventario se transforme en indicadores y variables que nos den pistas de lo que ocurre. (palabras, gestos, movimientos, actitudes, disposiciones espaciales, colores, formas, etc.)
Comportamiento: Optimizar en nuestra práctica las percepciones de estados asociados y disociados; externas e internas.(Qué). Qué realizo en lo que ocurre. Si se entrena este nivel adecuadamente se puede lograr el comportamiento que se propone.
Capacidades: Optimizar en nuestra práctica las percepciones de estados asociados y disociados; externas e internas.(Cómo). Repetición de mecanismos, sucesión de reiteraciones: “lo que se hace, se piensa, se dice, se siente casi siempre”.
…_(espacio intermedio)___________: Énfasis en todos los sistemas representacionales. (canales sensoriales-representaciones internas) como procesos de realización de actividades o acciones: ¿Qué hace que una experiencia sea semejante a otra?.
Creencias: Base de lo anterior. (Por qué) Reiteración lingüística. Predisposición a objetivar o distorsionar la percepción y viceversa. Sensaciones asociadas. Configuración de las submodalidades y de las palabras asociadas. Sonidos internos: música y letra.
Valores: Predisposición a dirigir la energía en un sentido que integra, como una fuerza, el camino y la meta. (Para qué)
Identidad: Nivel de unidad de sensación y percepción. (quién) Integración de Niveles y programas + estados + lenguaje = pensamiento. Exploración de la experiencia individual en la estructura intrapsíquica que da lugar a los procesos vitales. Se trata de una actualización constante. El yo se retoma y se reactualiza cada día en el marco de mi memoria (percepciones anteriores)
Trascendencia: Desde la indiferenciación y la unidad. (quién más). Dimensiones extra-espaciales.

ESPACIOS POTENCIALES DEL PERCEPTO:
Con estos ejercicios aspiramos a instaurar otro modo de percibir y representar. Acceder a la experiencia que postule la multiplicación de sus marcos de referencia o mapas perceptivos a fin de posibilitar nuevos recursos, que eviten el empobrecimiento tanto del objeto como del sujeto, ya sea por el “hábito de actuar así o de este modo” o por las presiones del poder contaminante del entorno. Dar lugar a la “polifonía de metáforas”, da pie a nuevas conexiones neuronales ya que se multiplican los códigos y se unifican las experiencias, ignorando los encasillamientos. Este espacio o zona entre dos (sujeto-objeto) impulsa a ir más allá de los límites determinados y determinantes de las representaciones y creencias, que condicionan la percepción.

____________________________________________________Notas____________________
(1) “…a través de nuestros receptores sensoriales tomamos contacto con el mundo que nos rodea. Nuestros receptores sensoriales, sean la vista, el oído, el tacto, el gusto o el olfato, tienen la capacidad de realizar ese contacto. ¿cómo lo hacen? Hasta donde sabemos, nuestros receptores son transformadores. Transforman un tipo de energía en otro. Es decir, transforman un tipo de energía, como pueden ser las ondas electromagnéticas (visión), ondas de presión (sonido), cambios mecánicos de nuestra piel (tacto), partículas químicas (gusto y olfato), en eventos eléctricos para que tal mensaje sea entendido por nuestro cerebro. De este modo, nuestro cerebro depende de nuestros traductores para manejarse en el mundo. Está claro…que nuestro cerebro no entiende nada de las energías que existen en el mundo real a menos que estas energías sean traducidas. (…)sólo usa y entiende de señales eléctricas para procesar toda la información que recibe del medio ambiente que le rodea. (…) la realidad que construye nuestro cerebro no es una traducción fiel a la realidad que existe fuera de nosotros. (…) es un constructo que hace nuestro cerebro sobre la base de su funcionamiento (…)Las formas, los colores, el movimiento se hacen en las redes neuronales de nuestro cerebro sobre la base del pre-programa básico que hemos heredado y la información que recibimos de ese medio ambiente. (…)Saber cómo nuestro cerebro construye esa realidad tan nuestra sobre los programas pre-existentes heredados es una de las aportaciones de la neurociencia actual más desafiantes para el saber de nuestros días .
FRANCISCO MORA. CONTINUUM. ¿Cómo funciona el cerebro? Pag. 27. Alianza Editorial. Madrid. 2002
(2) Levi Montalcini, Rita. Lás a la mániga.Editorial Empúries. Barcelona. 1999 pag.60. Ver también de la misma autora: LA GALAXIA MENTE. Drakontos. Crítica. Barcelona. 2000. Sobre mapas sensoriales ver: F. Benedetti: Plasticitá delle mappe sensoriali. Le Scienze. Milà. 1992.
(3) ) ” Por ejemplo: el órgano de Corti, en el oído interno, el escuchar hablar chino es igual para un chino que para mí. La información de oír hablar chino codificada en las señales eléctricas y químicas que se transmiten por las vías sensoriales es posiblemente la misma para los dos. Sin embargo, el chino decodifica esos sonidos en su corteza cerebral y comprende su significado, es decir, entiende el chino (ha aprendido previamente). Yo no. De hecho, el cerebro sensorial y también el cerebro motor se hace y se transforma con la experiencia (aprendizaje y memoria) a lo largo de toda nuestra vida” F.Mora. Ob cit. Pag.29
(4) Bohm, David. La totalidad y el orden implicado. Kairós. Barcelona. 1987. Sobre los valores y creencias y la relación con las ideas sociales así como el pensamiento, la voluntad y la acción, ver: Hannah Arendt. La vida del Espíritu. Centro de Estudios Constitucionales. Madrid. 1984; de la misma autora: La condición humana. Piados. 1996 y De la historia a la acción. Paidos. 1998. Ver también: Kant, Immanuel. Primera introducción a la Crítica del Juicio. La bella Medusa. Visor. 1987
(5) “La neurociencia actual ha leído ya algunas páginas de ese libro, pero estamos desde luego sólo al inicio de esa lectura y todavía desconocemos la mayoría de lo escrito. De lo leído, sin embargo, sabemos que debe ser una de las historias más fascinantes de nuestro ser y estar en el mundo porque de él tendremos que descifrar finalmente si nuestro conocimiento de lo que nos rodea es real, es decir, si existe tal cual ahí fuera o es un mundo construido (enteramente o en parte) por nuestro cerebro y diferente, por tanto, a muchos otros mundos posibles. En cualquiera de los dos supuestos algo parece claro. La inexorable regla impuesta por la naturaleza y bajo la que se han escrito códigos para construir esos mundos posibles ha sido la de la supervivencia del individuo” (…) “Nuestros sentidos son las ventanas a nuestro entorno. Todo lo que vemos lo codificamos y sabemos ubicarlo dentro de nuestros conceptos de las cosas porque no somos receptores pasivos de las cosas que observamos. El observador cuando percibe actúa. Los sentidos nos traducen la información para que nuestro cerebro la entienda. O sea: la retina para la visión, el órgano de Corti para la audición y los receptores del gusto, olfato y tacto nos traducen lo que ocurre allí afuera en procesos que ocurren dentro del cerebro. Las diferentes formas de energía como ondas electromagnéticas, ondas de presión, moléculas químicas, presiones sobre la piel nos revelan lo que sucede en el mundo. Los canales sensoriales traducen esas impresiones a un lenguaje simbólico que entiende nuestro cerebro y éste, a su vez, elabora y construye en un proceso (reconstruye y vuelve a interpretar) ese mundo cotidiano que nosotros creemos y aceptamos como real. F. Mora. Ob Cit. Pag 73. Ver también: Crick, Francis. La búsqueda científica del alma. Debate. 1995.
(6) Timothy Ferris. EL FIRMAMENTO DE LA MENTE. (La inteligencia humana en el contexto
cósmico). Acento Editorial. Madrid. 1993. (Prefacio-XIV-XV). Desde la perspectiva del lenguaje literario: “Me fascinan los tropismos, por ejemplo, esos movimientos subterráneos donde se originan los comportamientos, las sensaciones, los actos. Los tropismos son esas vibraciones imperceptibles que modifican las relaciones entre los seres humanos, pero sin que nosotros lo notemos, porque se extravían antes de que podamos captarlos. Fue Natalie Sarraute quien, con rigurosa atención, dio expresión literaria a esas derivas, situadas en la frontera misma entre lo que vemos y la vida de nuestra mente. (…) A veces pienso que la zona donde andan perdidos los verdaderos nombres de las palabras es un bosque vecino al que habitan, en su extravío, esos tropismos, que a su vez son familiares de aquel odradek que poseía una movilidad extraordinaria y nunca se dejaba atrapar, ese carrete de hilo plano que se extravió en la imaginación de Kafka y nunca llegó a ser.” Enrique Vila-Matas Tropismos y odradeks. El País. Domingo 11 de enero 2004.
(7)Yukio Mishima El marino que perdió la gracia del mar. Debate. 1990
(8) Para esta cuestión y la relación con el tema de ondas y partículas, ver: Bohm,D. Ob.cit. Capra, Fritjof. El punto crucial. Integral. 1985. Del mismo autor: El TAO de la física.Luis Cárcamo, editor. 1987. Heisenberg y otros. Cuestiones Cuánticas. Editado por Ken Wilber. Kairós. Barcelona. 1987. También la obra de Erwin Schrödinger. Mente y Materia y Qué es la vida. Ambos editados en castellano por Tusquets. Los físicos cuánticos fueron pioneros en la búsqueda de la unidad entre la teoría de la identidad de cerebro-mente y la búsqueda de una unidad superior. Ver capítulo cuarto de la obra de E. Schrödinger. Mi concepción del mundo. También de Tusquets. Sobre la relación oriente-occidente, una obra tradicional es la de Suzuki y Fromm: Budismo zen y psicoanálisis. Fondo de Cultura Económica. 1985. También ver: Mora, Francisco y otros. El problema cerebro-mente. Alianza Universidad. Madrid. 1995.
(9)Lovelock, Bateson, Maturana y otros. Implicaciones de la nueva biología. Kairós. 1995. Como en todas las obras citadas en este trabajo, hay una visión sistémica de la percepción en la que los objetos son procesos y en la que la estructura interna del sujeto y sus interrelaciones adquiere protagonismo. La percepción apunta desde esta concepción “biológica” a no ser algo que entra en el sujeto sino en el cómo el sistema está construido y de cómo se percibe a sí mismo. Así, desde la percepción, se puede plantear la evolución de una nueva epistemología. Ver también Damasio, A. R. El error de Descartes. Drakontos. Crítica. Barcelona. 1996. Las representaciones disposicionales están presentes en las áreas primarias de representación topográficas. Las áreas secundarias están también relacionadas con las cortezas iniciales y, en las áreas terciarias ( elaboración compleja y pensamiento abstracto) existiría una integración de estos subsistemas. En este autor es interesante también la hipótesis del marcador somático (una especie de señal de alarma automática) como aviso del cuerpo (emoción-sentimiento) que fuerza la atención sobre el resultado negativo al que puede conducir una acción determinada.
(10) ) F.Mora. Ob cit. Pag.39. También: John Grinder y Richard Bandler. De sapos a príncipes. Editorial Cuatro vientos. 1985.. Es de destacar la relación de la percepción con la opinión que se tiene de los fenómenos, de los hechos y la valoración de que existe alguna realidad objetiva situada en algún sitio fuera de aquí de nosotros y que las personas cuerdas son más conscientes de ella que los locos: “…lo real es aquello que un número lo suficientemente amplio de personas ha acordado designar como real ” (pag. 121) Paul Watzlawick, John H. Weakland y Richard Fisch. CAMBIO. Formación y solución de los problemas humanos. Biblioteca de Psicología. Textos Universitarios. Editorial Herder. Barcelona. 1994. Si se reflexiona sobre el tema está claro que algo es real tan sólo en al medida en que se ajusta a una definición de la realidad (a una percepción que nos permite realizar esa definición). Este hecho es habitualmente olvidado y la mencionada definición resulta reificada siendo eventualmente experimentada como realidad objetiva, que al parecer tan sólo puede dejar de ver quien no está en sus cabales. Ver también de De Virgina Satir. En contacto íntimo. Neo Person Ediciones
(11)Guski, Rainer. La percepción. Diseño psicológico de la información humana. Herder. 1992. .Desde las neurociencias y las ciencias cognitivas se han trabajado estas relaciones sistémicas que arrojan mucha luz al como trabaja nuestro organismo, también ver: Golsdstein, E.b. Sensación y Percepción. Debate, Madrid, 1988. Gibson, J.J. The senses considered as perceptual systems. Boston. 1965. Francisco Mora (comp.). El problema cerebro-mente. Alianza Universidad. Madrid. 1995 Aquí el tema de los “sistemas funcionales complejos” en la dominancia hemisférica es de singular importancia. También es interesante los trabajos de S.P Springer y G. Deutsch. Cerebro izuierdo y Cerebro derecho. Gedisa. Barcelona. 1994. De interesante lectura resulta el aún vigente trabajo de Francis Crick: La búsqueda científica del alma. Debate. 1995. Se puede ver para integrar en este tema: Norman, Donald A. El aprendizaje y la Memoria. Alianza Psicología. Madrid. 1995. Ruíz Vargas, José María. Psicología de la memoria. Alianza Editorial Madrid. 1994.
(12)Paul Watzlawick. Ob.cit. Ver también “La separación entre el adentro y el afuera cuya forma primaria es la escisión entre la interioridad subjetiva y el mundo exterior. El propio proceso de individuación supone este corte que, según cómo se conciba, mejor, se viva, marca no sólo el desarrollo de los sujetos de una cultura sino el de esa cultura misma.” Pag. 29-30. Schnaith, Nelly. Paradojas de la representación. Café Central. Barcelona. 1999.
(13)Ibn al ‘Arabi. EL TRATADO DE LA UNIDAD. Ediciones DE la Tradición unánime. Barna. 1987. En la Sexta Visión teofánica de Las contemplaciones de los misterios Editorial de Murcia. al ‘Arabi manifiesta que “contemplar la luz de la percepción mística y la ascensión de la estrella de la develación (…) desde el límite has ascendido y, sin embargo, no te has separado de él, pues si no fuera por lo exterior, no podría conocerse lo interior…” Así mismo en la tradición sufi y profética existirían cuatro tipologías humanas: los de lo aparente o exterior; los de lo invisible o interior; los del “límite” y los de la elevación. Una parte de todos los maestros sufis es preparar a sus estudiantes para la percepción de lo que denominan el “paralelismo superior” aunque se insiste en que “cada uno percibirá lo que pueda percibir y en la etapa en la que pueda percibirlo.” Idries Shah. El camino del Sufi. Piados. Orientalia. 1978. pag.244. En este punto hay un paralelismo entre todas las tradiciones místicas, especialmente entre sufismo y taoísmo. Ver: Toshihiko Izutsu. Sufismo y taoísmo. Estudio comparativo de conceptos filosóficos clave. Ediciones Siruela. De Seyyed Hossein Nasr. Sufismo vivo.Herder. También de Jung,C.G. (Wilhelm) El secreto de la flor de oro.
(14) Ervin Laszlo. El cosmos creativo. Hacia una ciencia unificada de la materia, la vida y la mente.Kairós. 1997. Sobre la unidad o la búsqueda de la fuerza única por parte de la física contemporánea (cuántica y astrofísica) ver nota 8.
(15) Maslow y otros: Más allá del ego. Textos de Psicología transpersonal. Kairós. Ken Wilber. La conciencia sin fronteras.Kairós.

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